
Madrid. Reuters. El arquero del Sevilla español, Andrés Palop, dijo ayer que simplemente copió lo que ve hacer a sus compañeros de equipo en los entrenamientos, cuando marcó un agónico gol que sirvió para mantener al actual campeón de la Copa UEFA de futbol en la competencia.
“Normalmente es raro que un portero suba a rematar un córner”, dijo Palop, de 33 años. “Cada defensa tiene sus marcas y me han dejado un poco solo. He hecho movimientos de amago que suelen hacer mis compañeros en los entrenamientos”, manifestó.
“Me encontré con un balón franco y cuando lo he visto me he dicho que era un regalo de Dios”.
El Shakhtar Donetsk ganaba 2-1 en el tiempo de descuento y Palop hizo lo que tantos arqueros hacen cuando sus equipos necesitan un pequeño milagro y subió al área cuando Sevilla se disponía a cobrar un tiro de esquina.
En contraste con los habituales esfuerzos inútiles de la enorme mayoría de sus colegas en estos casos, Palop, quien no estaba marcado, remató de cabeza hacia el segundo poste para forzar una prórroga.
El Shakhtar, que se adelantó en el partido poco después de la reanudación con una espectacular volea de Matuzalem, nunca se recuperó del golpe y el Sevilla consiguió ganar por 3-2 y clasificarse para los cuartos de final.
El delantero uruguayo Ernesto Chevantón marcó el tanto de la victoria en el tiempo suplementario.
El entrenador sevillista, Juande Ramos, apenas podía creer lo sucedido en esa vibrante anotación.
“La verdad es que el gol de Palop fue a la desesperada, porque estábamos eliminados y marcamos a balón parado, un recurso que se usa en momentos de desesperación. Nos ayudó la fortuna que nos faltó en el resto del partido”, afirmó.