16 marzo, 2016
El suizo italiano Gianni Infantino requirió de una segunda ronda para ser electo ayer como nuevo presidente de FIFA. | AP
El suizo italiano Gianni Infantino requirió de una segunda ronda para ser electo ayer como nuevo presidente de FIFA. | AP

Zúrich

La Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) dio a conocer este miércoles que presentó una demanda contra Eduardo Li y otros 16 exdirigentes de Concacaf y Conmebol ante la justicia federal de Nueva York, en Estados Unidos, con el objetivo de recuperar salarios y otros beneficios económicos que recibieron del ente desde el 2004.

Dichas personas enfrentan cargos en Estados Unidos por corrupción debido a supuestos cobros de sobornos a cambio de las transmisiones televisivas de los partidos de diferentes selecciones nacionales y torneos oficiales.

En su acción legal de 22 páginas, la FIFA cifra en "por lo menos $24,2 millones" (¢13.166 millones) el dinero cuya restitución exige.

"Al privar a la FIFA de servicios honestos, los acusados obtuvieron dinero de la FIFA de manera injusta en forma de salarios, bonos, beneficios y otras compensaciones", afirma la denuncia, precisando que la organización "tiene derecho a la restitución de esos montos".

En el caso del tico, expresidente de la Federación Costarricense de Fútbol (Fedefútbol), el monto reclamado por la FIFA es de $10.700 (¢5,8 millones). Cuando fue detenido en Suiza, en mayo del 2015, Li iba asumir como uno de los vicepresidentes de FIFA.

El nacional está en arresto domiciliario desde la noche del 8 de marzo anterior, luego de que un juez aceptó su paquete de fianza ofrecido, que es por $5 millones, incluyendo $1,1 millones en efectivo y dos propiedades en garantía.

infografiaEduardo Li salió de la cárcel el pasado 8 de marzo. El periodista de AFP Mariano Rolando captó el momento.
La acusación del Departamento de Justicia de EE. UU. alega que entre el 2009 y mayo del 2015, cuando fue detenido en Suiza, Li conspiró para aceptar y recibir más de $700.000 (¢379 millones) en sobornos a cambio de la adjudicación de derechos de comercialización de juegos de la Sele a la empresa Traffic Sports.

En cuanto a la lista presentada por FIFA este miércoles, incluye uno por uno a casi todos los exdirigentes de la Concacaf y la Conmebol procesados ante la justicia federal de Nueva York y que integraron en algún momento el Comité Ejecutivo de la FIFA u otros cargos en la organización.

A Ricardo Teixeira, expresidente de la Confederación Brasileña de Fútbol y exmiembro del Comité Ejecutivo de la FIFA, se le exigen más de $3,5 millones (¢1.900 millones).

Para el paraguayo Nicolás Leoz, también exmiembro del Comité Ejecutivo de la FIFA y expresidente de la Conmebol, el monto demandado en este apartado asciende a más de $3,3 millones (¢1.790 millones).

A Rafael Salguero, otro exmiembro del Comité Ejecutivo de la FIFA y expresidente de la Federación Nacional de Fútbol de Guatemala, se le reclaman más de $5,1 millones (¢2.872 millones).

Para Eugenio Figueredo, exvicepresidente y exmiembro del Comité Ejecutivo de la FIFA, exjerarca de la Conmebol y de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), el reclamo es de más de $1 millón (¢542 millones).

En el caso del brasileño Marco Polo del Nero, expresidente de la CBF y exmiembro del Comité Ejecutivo de la FIFA, la suma demandada asciende a más de $1,7 millones (¢921 millones).

Al colombiano Luis Bedoya, exvicepresidente de la Conmebol y exmiembro del Comité Ejecutivo de la FIFA que ya se declaró culpable, se le exigen $517.843 (¢280 millones).

Los montos son menores para otros exdirigentes de la región, como el hondureño Alfredo Hawit ($230.479), el paraguayo Juan Ángel Napout ($339.693), el nicaragüense Julio Rocha ($387.781) y el brasileño José María Marín ($114.507).

Las cifras son más pequeñas para el resto: Ariel Alvarado (Panamá), $33.173; Manuel Burga (Perú), $32.250; Rafael Callejas (Honduras), $68.336; Sergio Jadue (Chile), $12.587; Brayan Jiménez (Guatemala), $2.000; y Romer Osuna (Bolivia), $34.592.

Estos montos se suman al dinero que la FIFA reclama en concepto de sobornos y otras maniobras ilegales, que en total ya ascendería a más de $290 millones (¢157.180 millones), teniendo en cuenta más de $190 millones incautados a exdirigentes y empresarios que se declararon culpables y más de $100 millones congelados por delitos de los acusados.