
Oberhausen, Alemania. DPA El pulpo Paul , octópodo adivino del Mundial de Sudáfrica, murió la noche del lunes en el acuario en el que vivía, el Sea Life de la ciudad alemana de Oberhausen, informaron ayer sus portavoces al tiempo que confirmaron que ya tiene un sucesor.
Paul se hizo mundialmente famoso al vaticinar correctamente todos los triunfos y fracasos de los siete partidos que disputó la selección de su país en el Mundial de Sudáfrica, así como la victoria de España en la final contra Holanda.
Con sus oráculos acertó los ganadores de todos los partidos, incluyendo encuentros difíciles, como la final que ganó España, o sorpresivos, como la derrota de Alemania ante Serbia.
“Nos habíamos encariñado mucho con él. Lo vamos a echar de menos”, afirmó ayer el director de Sealife, Stefan Porwoll.
Paul murió de muerte natural, algo que no sorprendió a sus cuidadores debido a su avanzada edad.
El “Héroe de Oberhausen” será incinerado, pero sus cenizas no serán echadas al mar. Paul será convertido en un monumento, rodeado de los obsequios que le llegaron de todo el mundo y de las imágenes de sus acertadas predicciones.
“Como se hizo tan famoso en vida, pensamos que un monumento sería lo adecuado”, dijo Porwoll.
Además, en Sealife ya están criando a Paul II . El animalito podrá demostrar si es digno sucesor en la próxima Eurocopa 2012.