
Alajuelense salió de Argentina con una aleccionadora derrota ante Newell’s , una probada de futbol de primer nivel necesaria antes de que llegue la Concacaf.
Fue una importante dosis de realidad para un equipo que venía invicto en la temporada y que parece estar un peldaño arriba del resto del medio nacional, pero algunos abajo fuera de él.
El amistoso ante el conjunto leproso puso a la Liga contra la pared, le recordó lo que es tener que recular ante la presión rival y dejó ver nervios en la parte baja.
Fue un ensayo complicadísimo para los manudos, que tienen como credo la tenencia del balón pero que sin él caen presas de las dudas y la improvisación.
Superior. Newell’s, que celebraba ayer el regreso de Maximiliano Rodríguez a sus filas luego de un largo peregrinaje por Europa, fue superior durante todo el encuentro, pero no tuvo la claridad necesaria para golpear temprano.
Si bien los erizos se vieron mejor en el arranque, sus virtudes se basaron mayormente en lograr mantener el cero atrás y en perfilar, sin mayor éxito, contragolpes esporádicos de Andrade y Calvo.
El conjunto leproso fue quien llevó la batuta e incluso pudo haberse ido al descanso con ventaja, pero Martín Tonso se comió bajo el marco de Pemberton la opción más clara que tuvo la primera mitad.
Al complemento, tanto Óscar Ramírez como Gerardo Martino decidieron llegar con los mismos hombres y justo cuando el 0-0 parecía un buen negocio para los manudos, apareció el Maxi Rodríguez para abrir el marcador y poner fin a la ilusión eriza.
El exLiverpool recibió un pase filtrado de Figueroa y sentenció con frialdad frente a Pemberton, hasta ese momento imbatible.
Ahí la frágil resistencia manuda se terminó de quebrar y ni los variados cambios de Ramírez pudieron evitar la debacle.
El gol de Leonel Vangioni cayó apenas tres minutos después y sentenció el ensayo en Rosario, un amistoso que, sin duda, le dejó una grandísima lección a la Liga antes de la Concacaf. Basado en la transmisión de Repretel.