
Londres. AFP Chelsea sufrió más de lo esperado para sellar su billete a las semifinales de la Liga de Campeones de Europa , tras empatar por 4-4 ante el Liverpool en el estadio Stamford Bridge, ayer en el juego de vuelta de los cuartos de final, donde los londinenses habían ganado 3-1 en la ida.
Los pupilos de Guus Hiddink partían como claros favoritos tras su gran triunfo en Anfield, pero el Liverpool presentó batalla hasta el final y en los últimos minutos estuvo cerca de una épica remontada, hasta que su rival marcó el definitivo empate a cuatro goles.
El partido cumplió con creces con las expectativas y fue un ejemplo lleno de alternativas y emoción, entre dos de los integrantes del Big Four británico, que protagonizaron un choque apasionante.
El conjunto visitante empezó fuerte en la primera mitad y se adelantó por 2 a 0, gracias a los tantos del brasileño Fabio Aurelio (minuto 19) y el español Xabi Alonso (28’ de penal), lo que dejaba a los suyos temporalmente a un único gol de lograr la hazaña.
En la segunda, el Chelsea salió más acertado y logró remontar gracias al marfileño Didier Drogba (51’), el brasileño Alex (57’ de tiro libre) y Frank Lampard (76’).
Cuando la eliminatoria parecía terminada, el Liverpool volvió a reaccionar y se situó con ventaja de 4 a 3, tras los goles del brasileño Lucas Leiva (81’) y el holandés Dirk Kuyt (82’), estando de nuevo a un tanto de las semifinales.
La tensión duró siete minutos, hasta que Lampard anotó el cuarto y situó a los suyos en las semifinales, donde tendrán como adversario al Barcelona, que empató 1-1 en Múnich contra el Bayern, tras haber goleado en la ida por 4-0, la semana anterior.
“Claro que tuvimos miedo. Cuando pierdes por 2 a 0 en tu casa es normal tener miedo. Se puede tener miedo, pero lo que cuenta es reaccionar como hombres. Ante el Barcelona, para nosotros será una final y vamos a trabajar duro”, declaró Drogba.
El Liverpool, que ganó su último título continental en el 2005, se despide de la competición con una buena imagen, con cuatro goles en el terreno del Chelsea y rozando por momentos una remontada que parecía imposible, más aún por la baja de última hora de su estrella Steven Gerrard, con dolencias en la ingle.
Por su parte, el Chelsea, que perdió la última final de la Champions en los penales ante el Manchester United en Moscú, continúa con su momento dulce tras la llegada al banquillo de Hiddink y la marcha del brasileño Luiz Felipe Scolari.