
Venezuela maniató a los brasileños con orden y disciplina en el centro de la cancha, anuló al media punta Paulo Henrique Ganso con un marcaje corto y consiguió mantener alejado de su área a Neymar.
Brasil dominó de forma abrumadora en los primeros quince minutos, pero después bajó de intensidad y se acabó diluyendo totalmente en la segunda parte.
La
Neymar desplegó un amplio repertorio de regates con los que desequilibró una y otra vez a sus marcadores, pero la joven figura brasileña estuvo demasiado lejos del arco del portero Renny Vega.
Sin poder avanzar por el centro, Brasil recurrió a los balones largos en dirección a Alexandre Pato, que fungió como único ariete y tuvo las mejores ocasiones de gol, incluido un remate al horizontal en el 26’.
Un disparo flojo de Robinho originó la jugada más polémica del partido, cuando el defensa Oswaldo Vizcarrondo sacó el tiro con el hombro, mientras se caía al suelo.
El árbitro no concedió el penal, tal y como lo pidió la afición brasileña, que fue mayoría.
Tras el descanso, Venezuela mostró más voluntad de disputar la pelota, pasó a jugar en el campo contrario por primera vez e intentó golpear a su oponente sirviéndose de la velocidad de Salomón Rondón y Nicolás
Los brasileños, aunque perdieron el control del juego, siguieron ofreciendo más sensación de peligro en los pies de Neymar y Pato, pero con el paso del tiempo eran cada vez menos efectivos.
La Selección brasileña no pudo recomponerse ante una Venezuela que mantuvo la compostura hasta final del compromiso.