
Costa Rica no lo hacía tan mal ante el último campeón europeo, Francia, en la primera parte de ayer en Bochum, Alemania, incluso mejoraba la actuación del torneo anterior en cuanto a volumen de juego.
Pero bastó que afloraran las carencias, la imprecisión, la ingenuidad en la marca y las coberturas, y una lamentable falta de definición, para que se consumiera una nueva eliminación del futbol nacional en los torneos oficiales de la FIFA.
Fue en la segunda fecha del Mundial Sub-20 femenino, que dejó en claro a las primeras clasificadas a cuartos de final, Alemania y Corea del Norte, y la descalificación de Costa Rica y Nueva Zelanda.
Esta vez la Tricolor perdió 0-2, al no poder contener la potencia y capacidad individual de Marina Makanza, quien concretó los goles.
Las teutonas se afirmaron como punteras del grupo A, con seis puntos, luego de la victoria 3-1 sobre Colombia, siguiente rival de la
Costa Rica empezó con buena organización, posesión de balón, agresividad, juego asociado y total solidez en el sector defensivo. Pero no fue contundente y eso se paga. caro en un Campeonato Mundial.
Una clara opción pasó al 29’. El yerro de la central francesa Adeline Rosseau, al servir mal un balón en su área, fue increíble, pero más aún la forma cómo la ariete Ana Gabriela Aguilar botó la pelota con toda la portería a su disposición.
Pero lo que terminó de bajarle los ánimos al equipo del técnico Randall Chacón fue que, en el tiro de penal al 58’, su capitana Katherine Alvarado no alzó a ver y enseñó el cobro, bien detenido por la arquera gala Laetitia Philippe.
Francia hizo ingresar a tres titulares, entre ellas a su jugadora más desequilibrante. Marina Makanza anotó al 67’ y 83’ en dos grandes acciones individuales, al hallar espacios y fallos a granel dentro de la vulnerable zaga.
Las costarricenses quedaron sin opciones matemáticas de clasificación. Una dura y triste lección para ellas. Nota con base en la