
VALENCIA, España. AFP. El Barcelona se proclamó ayer campeón de la Copa del Rey de futbol al golear 4-1 al Athletic de Bilbao en la final, consiguiendo su primer trofeo del triplete que puede lograr si el fin de semana gana la Liga y el 27 la final de la Champions.
Los azulgrana lograron su 25° Copa del Rey con goles de Yaya Touré, Lionel Messi, Bojan Krkic y Xavi Hernández, tras un partido muy peleado, en el que el Athletic plantó cara a los catalanes hasta que con un 3-1 bajó los brazos.
El Barcelona salió a hacer su juego, a tener el balón y buscar las entradas de Samuel Eto’o y Lionel Messi, pero se encontró con un Athletic bien plantado en el terreno de juego de inicio, que se adelantó en el marcador con un tempranero tanto de Gaizka Toquero al rematar de cabeza en el 9’.
Los “leones” supieron aprovechar uno de los puntos débiles esta temporada de los azulgrana, que sufren mucho en las jugadas a balón parado, pero tras el gol, empezaron a echarse atrás, esperando en su campo al Barça , que no acababa de encontrar el hueco.
El marcaje al hombre de Koikili sobre Lionel Messi prácticamente anuló al joven delantero argentino, que tuvo muy pocas oportunidades de lucirse, mientras Xavi Hernández no veía por dónde repartir el juego ante el muro rojiblanco.
Durante la primera media hora de partido, el Barça , que no pudo contar con Andrés Iniesta ni el francés Thierry Henry por lesión, solo hizo tres remates.
El marfileño se fue de tres defensas en una gran jugada antes de soltar un trallazo que se coló, raso lamiendo el palo izquierdo de Iraizoz (31’).
Tras el gol, el Bilbao intentó adelantar líneas pero siguió jugando al contraataque frente a un Barcelona que con la tranquilidad del empate, empezó a hacerse con el control del balón.
Este dominio se evidenció definitivamente en la segunda parte. Messi aprovechó un balón que cayó a sus pies para disparar a puerta vacía para hacer el 2-1 (55’).
El Athletic fue borrado del mapa en la segunda parte, especialmente tras el tercer tanto logrado por el joven Bojan, al culminar un contraataque con un tiro cruzado desde la izquierda que se coló en la portería tras dar en el palo (58).
Poco después llegaría el cuarto tanto del Barça en un saque de falta de Xavi Hernández.