
Paysandú (Uruguay). Gabriel Batistuta y Abel Balbo se dedicaron ayer con creces a lo suyo y dieron a Argentina la victoria por 2-1 ante Bolivia, en un partido complicado para el campeón de la Copa América, en el que careció de soltura y por momentos fue dominado por su rival.
Los máximos goleadores del fútbol italiano en la temporada 1994-95 disimularon con sus goles los problemas que tuvo el equipo argentino para superar a un conjunto que ha logrado consolidarse futbolísticamente y al que solo le queda una asignatura pendiente: meter en la canasta todos los frutos que recoge cuando va hacia ella.
Batistuta a los 71 minutos y Balbo a los 82 abrieron el camino de Argentina hacia el tope de la clasificación del grupo C del torneo, que comparte con Estados Unidos, el equipo sorpresa de la fase previa que se disputa en Paysandú.
Con decisión, sin complejos y con un planteamiento de juego por momentos atrevido, Bolivia salió a presionar a los argentinos en su propio terreno para restarle margen de maniobra a sus centrocampistas y buscar, con una rotación permanente, la combinación corta y profunda.
La selección boliviana, de esta manera, logró llevar peligro al área argentina, cuyos jugadores se complicaron varias veces al salir de ella y no pudieron entregar el balón limpiamente a los encargados de armar el juego.
Imprecisión
Argentina, lenta e imprecisa, trasladó la pelota a los tropezones sin que Gallardo ni Borrelli pudieran aclarar las cosas y crear espacios para que Balbo y Batistuta lograran situarse de cara a la portería de Trucco.
Bolivia, en cambio, apabulló a la defensa albicesleste entre los 33 y 35 minutos con un remate de media distancia de Baldivieso que el meta Cristante logró desviar; un remate de cabeza de Etcheverry que permitió nuevamente el lucimiento del arquero argentino y un violento tiro del incontrolable Bal