Por Nelson Sandoval Díaz
Santiago de Chile, 7 feb (EFE).- El fútbol chileno iniciará este fin de semana su temporada 2003 sumido en una de sus peores crisis históricas, sin dinero, sin haber logrado vender los torneos a la televisión y, como tabla de salvación para los clubes, sin descenso a segunda división.
La Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) tiene sus arcas vacías a tal punto que aún no ha podido pagar los premios atrasados desde las eliminatorias del Mundial 2002 y de los Juegos Olímpicos de Sydney a unos 50 jugadores, por unos 450 mil dólares.
"Pagaremos apenas tengamos plata", prometió esta semana Reinaldo Sánchez, presidente de la ANFP, para aplacar vientos de rebelión surgidos entre los jugadores ante las próximas nuevas convocatorias a la Roja.
La selección es sólo uno de los problemas financieros de Sánchez, que también necesita unos 3,5 millones de dólares para solventar los gastos previstos por el organismo para este año.
Junto con la temporada 2002 finalizó el contrato entre la ANFP y las cadenas de televisión Sky y Fox Sports para la transmisión del fútbol chileno y tras estériles negociaciones, no hubo acuerdo para su renovación ni surgieron nuevos interesados en un producto que, según diversos medios, está muy devaluado.
Sólo los partidos del Colo Colo y las Universidades de Chile y Católica atraen una audiencia suficiente para no salir a pérdida, sostienen los expertos.
En 1998, Sky y Fox Sports pagaron 57 millones de dólares por un contrato que al primero, que transmite el fútbol por un canal de pago, le reportó sólo 44.000 abonados adicionales, según sus directivos.
En ese contexto, los canales ofrecieron sólo 15 millones de dólares por un nuevo contrato de cinco años, cifra que a lo largo de tormentosas negociaciones aumentó a 18 millones, por debajo de los 25 millones a los que la ANFP rebajó sus pretensiones.
Al final las negociaciones quedaron en nada, mientras algunos cerebros de la ANFP propusieron, entre otras medidas desesperadas, vender a la televisión abierta los goles y/o compactos de los partidos, para tratar de obtener algunos recursos.
Los canales respondieron que esas toman forman parte de la información periodística habitual y que cobrar por ellas supone un atentado contra la libertad de información, por lo que amenazaron con llevar el caso a la Justicia.
En los últimos años, la televisión fue el cofre que solventó las necesidades del fútbol chileno, que vivió al día y sin pensar en el futuro hasta verse en el fondo del pozo.
Tras la quiebra del Colo Colo, uno de los equipos más populares del país, en enero de 2002, entre agosto y septiembre del año pasado, una huelga de futbolistas y técnicos desveló la realidad de los clubes, que en su mayoría debían meses y meses de sueldos a los protagonistas del espectáculo.
En vísperas del inicio del torneo de Apertura 2003, todavía hay clubes que no han cumplido los compromisos adquiridos al solucionarse el conflicto y sin que se hayan aplicado ninguna de los "drásticos" castigos anunciados entonces: pérdida de la categoría o desafiliación.
La solución de la ANFP fue la supresión del descenso entre las temporadas 2003 y 2005 a fin de que, sin riesgos deportivos, los clubes pudieran abaratar sus costes al máximo y sanear con tranquilidad sus finanzas.
El resultado fue que a finales de año los clubes desmantelaran sus plantillas, que en su gran mayoría quedaron formadas por unos pocos jugadores de experiencia y muchos jugadores y sueldos promedios que, en muchos casos, a duras penas llegan a los 300 dólares mensuales.
En la actualidad, más de un centenar de jugadores cesantes se entrenan al amparo de su sindicato, al menos para mantener la forma si es que no encuentran equipo mientras otros decidieron colgar los botines o buscar nuevos horizontes, algunos bastante exóticos.
Según dirigentes del sindicato, en Indonesia hay actualmente 23 futbolistas chilenos y varios otros en trámite de partir a esa nación, atraídos por sueldos que en promedio llegan a 2.500 dólares mensuales.
En ese contexto, Cobreloa y Universidad de Chile animarán este sábado, en Calama, el partido inaugural del Torneo de Apertura. EFE
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