Incheon (Corea del Sur). Francia, que hasta hoy era campeona del mundo, dijo adiós al Mundial 2002 por la puerta de atrás, con una derrota sin contemplaciones que le propinó una Dinamarca ordenada y serena que hizo de la eficacia goleadora y de la consistencia ofensiva sus mejores armas.
El partido comenzó como todos los anteriores de Francia, con la duda de Zinedine Zidane. Pero esta vez el número 10 estaba en el campo, una presencia que Francia se había impuesto como una necesidad.
La campeona del mundo se había encomendado a Zidane, pero el 10 de los "bleus" no estaba en su mejor estado de forma. Todas las miradas se centraron en él, desde que por la megafonía sonó La Marsellesa hasta el pitido final.
Pero el madridista no pudo tirar del carro francés. Fue incapaz de abrir la defensa danesa, empeñada en trabar el juego, cerrada en su campo y a expensas de la velocidad de sus delanteros, sobre todo de Rommedahl, que hoy estuvo más activo que el goleador Tomasson.
Ahora que parece agotado el debate sobre la "zidanedependencia" podrá abrirse otro sobre si "Zizou" debió jugar este partido. Porque el jugador estuvo temeroso, asustado, inseguro, como si tuviera miedo a quebrar la herida que acaba de soldar y que le ha hecho perderse los dos primeros encuentros.
A Francia le pasó por encima la responsabilidad. Tenía que marcar dos goles, una tarea difícil si se tiene en cuenta que no había marcado ninguno en el Mundial. Pero hoy tampoco hizo méritos para cambiar un destino, cruel con el actual campeón del mundo, que hoy dejó de serlo.
Apenas había disparado a puerta Francia cuando Dinamarca aprovechó su único tiro entre los tres palos del primer tiempo para abrir el marcador.
En el minuto 22, un saque de banda de Dinamarca llegó hasta el área francesa, donde la defensa despejó mal y dejó el balón a los pies de Tofting, que colgó el balón al segundo palo, al que Rommedahl llegó solo y envió el balón a las mallas.
El tanto, que apretaba un poco más la soga en torno al cuello del campeón, espabiló un tanto a los "bleus", que, sin embargo, demostraron la misma ineficacia ofensiva que habían tenido en todo el partido. Apenas hilaron una jugada, buscaron siempre a Zidane, pero el 10 no estaba para hazañas y el reloj fue marcando las horas, las últimas de una Francia campeona.
Sólo Zidane de una volea desde fuera del área acarició la escuadra danesa. Y poco más. Francia atacó más con el corazón que con calidad, fue el último coletazo de un equipo que deja atrás una época gloriosa.
El segundo tiempo fue más de lo mismo. Francia siguió atacando impotente a una ordenada defensa danesa. Faltó fuerza y brillo. Sólo la entrada de Djibrill Cissé pareció despertar un tanto al equipo, que empezó a atacar con garra pero sin orden.
Era la última esperanza de mejora, pero en ese momento llegó el segundo tanto escandinavo. Una buen centro desde la banda izquierda, Desailly se escurre y Tomasson bate a Barthez. La suerte es cruel en ocasiones y hoy se cebó con Francia.
Los "bleus" siguieron intentándolo. Roger Lemerre se obstinó en mantener a Zidane en el césped, a pesar de que el jugador estaba agotado, gastado. Sacó a Micoud pero no dejó descansar al 10, que pasó los últimos minutos de paseo, sin apenas participar del juego o, mejor dicho, en la ausencia de juego.
Porque a Francia no le dejaron jugar las lágrimas en los ojos. A imagen de las de Desailly, el símbolo de la impotencia.
Aunque se sabía eliminada, Francia trató de marcar hasta el final, pero a base de corazón y raza, para no irse del Mundial con cero goles. Cissé dispuso de una buena ocasión en el minuto 72, con un fuerte disparo que detuvo Sorensen, Wiltord no pudo con los centrales un minuto después. Y Trezeguet estrelló un balón con el larguero, otra vez, igual que le sucedió contra Senegal.
Pero la suerte del campeón estaba echada y era cruel. Francia se va del Mundial como un equipo pequeño al que Zidane no pudo engrandecer.
2 - Dinamarca: Sorensen; Henriksen, Laursen, Helveg, Jensen; Tofting (Nielsen, m.78), Gravesen, Poulsen (Bogelund, m.76); Jorgensen (Gronkjaer, m.46), Tomasson y Rommedahl.
0 - Francia: Barthez; Candela, Thuram, Desailly, Lizarazu; Vieira (Micoud, m.71), Makelele, Zidane; Wiltord (Djorkaeff, m.83), Dugarry (Cissé, m.54) y Trezeguet.
Goles: 1-0, m.22: Rommedahl; 2-0, m.67: Tomasson.
Arbitro: Vitor Melo Pereira (POR), mostró cartulina amarilla a Poulsen, Jensen y Dugarry.
Incidencias: Partido correspondiente a la tercera jornada del grupo A del Mundial 2002 disputado en el Munhak Stadium de Incheon (Corea del Sur) ante unos 49.000 espectadores.
Edición periodística: Gerardo González y Juan Fernando Lara . Fuente: agencias.