Randall Corella V.. 6 octubre, 2003

Mario nació en la ciudad de las flores y fue ahí donde su pasión por el futbol hizo gozar a muchos. Hoy, la casa del conocido Chancha sigue en Heredia, teñida por los colores que marcaron su vida.

Con el Herediano debutó a los 16 años en Primera División y en 1945 se marchó al futbol azteca por cuatro temporadas.

Allá militó en el Moctezuma de Orizaba y el Veracruz. En 1949 regresó al Herediano y fue llamado a la Selección Nacional, que participó en los sextos Juegos Centroamericanos y del Caribe, en Guatemala.

Para 1951 y 1952, Mario fue contratado por la Universidad de Bogotá, del futbol colombiano.

En Suramérica jugó por siete meses en el equipo Litoral de Venezuela, antes de volver al cuadro florense y ganar los títulos de 1956 y 1961.

Con la Tricolor participó también en un torneo Centroamericano y del Caribe, en Honduras y en los Juegos Panamericanos de México 1956, donde los ticos se ganaron el mote de “Chaparritos de Oro”.

Uno de sus mejores recuerdos fue jugar como refuerzo del Deportivo Saprissa, en la gira alrededor del mundo en 1959.

En 1961 una lesión en lo llevó a concluir una exitosa carrera deportiva, que le permitió ganarse un lugar en la Galería del Deporte desde 1985.

Después de su retiro, Mario laboró en el Instituto Costarricense de Electricidad por 31 años.

Hoy está jubilado y, a sus 76 años, asiste en ocasiones al estadio, para ver jugar al cuadro florense.

Ahora voy al estadio, sufro pero no grito, para que la gente no crea que aún soy un peleonero”

Mario Murillo Chaverri

Exfutbolista nacional