Para Julio Fuller el futbol es como una droga. Por más de dos décadas lo llevó por las canchas del país defendiendo los colores de su natal Limón y ahora, ocho años después del retiro, le sigue inyectando futbol a su vida.
Para Julio Fuller el futbol es como una droga. Por más de dos décadas lo llevó por las canchas del país defendiendo los colores de su natal Limón y ahora, ocho años después del retiro, le sigue inyectando futbol a su vida.
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