Hace más de medio siglo, José Roberto Piel Roja Chavarría pasaba sus vacaciones escolares en la zona sur. Allá hizo un arco y consiguió algunas flechas para matar las horas entre los bananales.
Un día llegó con el arco a la plaza de su pueblo en San José y alguien dijo que parecía un indio “piel roja”. Desde entonces, el apodo se le pegó como tatuaje.
Cada vez que alguien le repetía el sobrenombre, él se enojaba hasta llegar a los puños. En uno de sus pleitos de niño afirmó que su apodo iba a ser famoso..., y cumplió sus palabras. Viéndolo pelear, la misma persona que lo bautizó Piel Roja se dio cuenta de que José tenía pasta de boxeador y lo invitó a ir a Golfito para aprender.
En 1959, a los 19 años inició su carrera como púgil profesional, en la que disputaría cerca de 50 peleas y obtendría los títulos nacionales gallo y pluma.
Era considerado un boxeador técnico, muy hábil y rápido en sus movimientos. Subió al ring en Colombia, Nicaragua, Panamá y El Salvador.
“Mi última pelea fue en 1971, contra el Huracán Silva. Tenía tiempo de no entrenarme y me buscaron porque no había retador para esa velada”.
Ese año inició su formación como árbitro. Piel Roja cumplirá 61 años esta semana, está casado, tiene dos hijos y dos nietos.
Este vecino de Hatillo 5, se pensionó hace cinco años en la Corte Suprema de Justicia.
El boxeo quedó en mi corazón porque es algo que amo. No tengo profesión, pero por el deporte salí adelante”
José Chavarría
Exboxeador nacional