A los 10 años, cuando Sigrid Niehaus empezó a practicar natación quería ser tenista, pero el Campeonato Centroamericano que ganó seis meses después le demostró que su futuro estaba en la piscina.
Los 100 y 200 metros estilo pecho fueron su especialidad. Obtuvo el título centroamericano en cuatro ocasiones, en dos de ellas implantando récords.
En 1986 participó en el Campeonato Mundial en España, pero su sueño era asistir a una Olimpiada, así que en ese mismo año se marchó a Estados Unidos para terminar la secundaria y prepararse con miras a los Juegos Olímpicos de Seúl.
Un año después, asistió a los Juegos Panamericanos en Indianápolis y en el 88 viajó a Asia para participar en la justa olímpica.
En 1991, Sigrid se sometió a una operación que se suponía era de trámite, pero por un problema con su rótula terminaron reconstruyéndole la rodilla.
Esa lesión constituiría su adiós definitivo de la piscina. Gracias a una beca continuó estudiando en Estados Unidos, y se graduó en Administración de Hoteles y Restaurantes.
Regresó al país y trabajó por espacio de cinco años. En 1998 se casó y trasladó su residencia a Las Juntas de Abangares, en Guanacaste.
Ahora tiene dos hijos y cumplió 32 años. Cuando sus retoños crezcan, espera regresar a San José y volver a trabajar. “Si mis hijos quisieran practicar natación, feliz de la vida los llevaré a entrenarse y les contaré lo bueno y lo malo de este deporte”.
La gente solo se fija en si un atleta ganó alguna medalla, pero el gran valor estuvo en el esfuerzo de competir”
Sigrid Niehaus
Exnadadora nacional