
Hamburgo (dpa). Es la fecha más esperada del año por los bávaros y las constelaciones, esta vez, son inmejorables. El sábado comienza la mayor fiesta del país, la de la Cerveza, en Múnich (el conocido Oktoberfest), y el mismo día se juega en la ciudad el gran clásico bávaro, Bayern Múnich contra el Núremberg, por la sexta fecha del campeonato alemán de fútbol.
No hay nada mejor que gozar la Fiesta de la Cerveza junto a millones de personas después de un triunfo sobre el tradicional rival de la región, y el Bayern Múnich llega a la cita envalentonado por una serie de triunfos que impactaron por la calidad mostrada.
El equipo del entrenador holandés Louis van Gaal había empezado irregular la liga alemana pero en el momento en que empezaban a despertar las primeras críticas, reapareció la estrella Franck Ribéry, se compró a último momento al holandés Arjen Robben, y el equipo se transformó. Empezó a jugar bien, a convertir goles -11 en los últimos tres partidos oficiales- y a ganar.
Trepó posiciones en la liga y ahora está quinto, a cinco puntos de los líderes Hamburgo y Bayer Leverkusen. El Núremberg, en cambio, equipo que volvió a primera división esta temporada y que como único objetivo tiene salvar la categoría, ya se va ubicando en los fondos, en el puesto 13 con apenas cinco puntos.
Van Gaal le pidió hoy a sus jugadores "no perder ni un sólo partido durante toda la Fiesta de la Cerveza". Tras haber acelerado en los ultimos compromisos el sistema de rotación de jugadores, algo que le tocó a medio mundo incluso a figuras como Ribéry, Mario Gómez y Robben, hoy les aseguró: "En realidad, no soy partidario de la rotación".
El Núremberg del argentino Javier Pinola, por su parte, sabe que en realidad no tiene chance, pero que en el especial ambiente que reina estos días en Múnich "todo es posible".
Es lo que dice el entrenador Michael Oenning recordando que hace exactamente un año, el Bayern Múnich lloró penas al inicio de la Fiesta de la Cerveza, tras haber recibido una paliza por 5-2 de parte del Werder Bremen. Sin embargo, el Núremberg hace 17 años que no gana en campo del Múnich.
En el resto de la república habrá duelos candentes con los dos líderes jugando el domingo.
El Hamburgo viene de ser castigado 3-0 por el Rapid de Viena por la Liga Europa y parece que aún no digirió la grave lesión de su goleador Paolo Guerrero, ausente posiblemente hasta fines de temporada por una complicada rotura de ligamentos. Tiene que desplazarse a Fráncfort donde lo espera un Eintracht en buen momento. Está invicto y marcha cuarto, puesto inusual para el equipo de la metrópoli financiera.
Leverkusen, el otro puntero con 13 puntos, recibe con el chileno Arturo Vidal de titular a Werder Bremen, que fiel a su costumbre viene combinando derrotas deprimentes y victorias espectaculares, como el 3-2 del jueves en Funchail, ante el Nacional portugués, por la Liga Europa, donde la figura dele ncuentro fue Claudio Pizarro, con dos goles.
El alicaído Stuttgart, sin el mexicano Ricardo Osorio, recibe el sábado al colista Colonia, con Faryd Mondragón, los portugueses Maniche y Petit y el goleador Lukas Podolski.
El Borussia Münchengladbach, invicto en casa, confía en que el venelozano Juan Arango o los argentinos Raúl Bobabilla o Roberto Colautti rompan los 293 minutos sin gol en contra que tiene el Hoffenheim. El argentino Franco Zuculini, que jugó en la última fecha sus primeros seis minutos en la liga alemana, volverá a estar en el banco de la visita.