Caracas, 7 nov (EFE).- El Consejo de Honor de la Federación Venezolana de Fútbol (FVF) dictó este martes la medida precautelar de suspensión del estadio Brígido Iriarte, tras los sucesos que se originaron en el clásico entre el Táchira y el Caracas FC en el torneo Apertura local.
Según el comunicado federativo, el estadio Brígido Iriarte no se jugará "hasta tanto no se consuma el Expediente abierto con motivo de los sucesos acaecidos el pasado domingo 29 de octubre, en los que se desarrolló una trifulca de marcas desproporcionadas, con suficientes heridos entre Agentes del Orden Público y fanáticos".
Confirma la misiva que "El expediente abierto involucrará a diferentes directivos que serán interrogados para conocer su injerencia en la venta de líquido en botellas, y el lanzamiento de objetos contundentes a la cancha".
Ratifican que la Cancha del Brígido Iriarte quedará suspendida hasta tanto se determine cuales serán las sanciones, y en este sentido, el Deportivo Táchira no podría jugar en ese escenario mientras dure la investigación.
"No se pueden dictar sanciones porque no existen suficientes elementos probatorios para determinar el castigo que se aplicará por esta causa", añaden.
Los representantes del Deportivo Táchira como los del Caracas FC, se reúnen hoy en la Federación local para ofrecer sus declaraciones en torno a este hecho.
Además, los directivos "aurinegros" esperan hoy mismo encontrar una solución, ya que el próximo domingo deberían recibir en ese estadio al Monagas Sport Club, en partido correspondiente a la decimocuarta jornada del torneo apertura. EFE
AS-fc