Heredia. En el futbol, perdonar es un gran defecto que ofrece mucho "oxígeno" al rival.
Luego de pensar con la cabeza en "frío", el entrenador de la Selección Sub 17, Geovanny Alfaro, así como sus jugadores, reconocieron que esa debilidad en el trecho final resultó fundamental en la derrota.
De acuerdo con el técnico, el equipo mantuvo el control del partido; sin embargo, dos yerros dejaron la clasificación al Mundial de Perú en el congelador.
"Hay que darle mérito a los Estados Unidos porque hizo una buena defensa, pero nos faltaron variantes ofensivas", señaló Alfaro anoche.
Por su parte, el volante Celso Borges dijo que la clave de la derrota se explica por la pérdida del mediocampo luego de la primera anotación.
"Una vez que cayó ese gol Estados Unidos supo manejar el partido. No lo metió al congelador, pero sí lo manejó", afirmó el mediocampista.
El jugador y el estratega coincidieron en que el estado anímico del grupo sufrió un duro golpe, pero también reconocieron que la ilusión para viajar a suelo peruano se mantiene intacta.
"Sabemos que el repechaje será complicado, es prematuro hablar de cambios. Antes debemos evaluar este torneo", explicó Alfaro.
El capitán, Rudy Dawson, indicó que la excesiva ansiedad jugó una mala pasada al equipo.
Según el delantero Guillermo Guardia, el traspié debe concebirse como una oportunidad para llamar a la reflexión.