Londres. Stanley Matthews, uno de los mejores y más longevos jugadores del fútbol inglés, el primer "Balón de Oro" y el primer jugador que fue nombrado Caballero de la Corona, murió hoy, con 85 años.
Sir Stanley Matthews jugó hasta que tuvo 50 años y cinco días y se retiró el mismo año en que la reina de Inglaterra reconoció su aportación y le nombró Caballero, en 1965.
Jugó 54 partidos con la selección inglesa, disputó 710 encuentros de Liga, con el Stoke y el Blackpool, y, en 1956, recibió el primer Balón de Oro, como mejor futbolista del Continente.
Conocido como "el Mago del regate", fue un extremo a la antigua, con buen control del balón y centros precisos, que vivió su momento de mayor gloria en la final de la Copa de Inglaterra de 1953, cuando sirvió dos goles a Stan Mortenson y otro a Bill Perry, que permitieron que el Blackpool remontase, en veinte minutos, un 1-3 ante el Bolton.
El extremo, que había perdido dos finales de este torneo, en 1948 y 1951, logró el título que más ansiaba en un partido que fue bautizado como "la final de Matthews".
Matthews nació en Hanley, el 1 de febrero de 1915 y, con 14 años, se unió al Stoke, como limpiabotas. Dos años después, formó parte de la plantilla profesional y, con 19 años, disputó su primer encuentro con la selección inglesa, con la que logró tres goles, frente a Checoslovaquia, en 1937.
Matthews simbolizó la deportividad del fútbol inglés de la época. Abanderado de la lucha contra el tabaco, vivió de forma "espartana" y siguió toda su vida una estricta dieta alimenticia y una tabla de ejercicios de gimnasia.
El año de su retirada, Matthews recibió la Orden de Oro del Mérito de la FIFA, que le convirtió en su embajador por todo el mundo.
Este cargo le permitió enseñar a jugar a jóvenes de San Francisco (Estados Unidos) o de Soweto (Sudáfrica), cuando ya era septuagenario.