Madrid. Sobre su frialdad yugoslava, el técnico del AEK, Dusan Bajevic, se permitió ayer los adjetivos de “histórico” y “justo” para calificar al empate a dos de su equipo ante el Real Madrid.
El empate también fue heroico, porque al descanso el AEK perdía 2 a 0 y todos los madridistas pensaban ya en marcadores con tres, cuatro o seis goles a su favor.
Dos anotaciones del inglés Steve McManaman tenían al Madrid pensando en su goleada.
Con Zinedine Zidane, Roberto Carlos y Ronaldo –entre otros nombres ilustres– y en el propio Bernabeu, el partido no pintaba complicado ante el AEK.
El técnico blanco, Vicente del Bosque, hasta se permitió sacar en la segunda parte a Zidane y a Roberto Carlos; Ronaldo fue la única megaestrella que permaneci´o en el campo de juego.
Pero claro, con el Fenómeno no bastaba para mantener ocupados a sus marcadores, incluido el tico Mauricio Wright.
En el último cuarto de juego vino el cambio de cartas... y de destino.
Bajevic sacó a Nikolaidis, su delantero solitario, por Ilija Ivic y sentó a Tsartas, la estrella del cuadro. Walter Centeno también llegó a ordenar el mediocampo, tirado hacia la izquierda. Y, rápidamente, puso en aprietos al meta merengue , Iker Casillas.
Sin rendirse
Al minuto 73, Paté recogió una pelota suelta en el centro del área y lanzó bien, pero los reflejos de Casillas lograron sacar la pelota para un tiro de esquina.
El saque lo cobr´o Centeno y la pelota encontró la cabeza de Konstantinous Katsouranis, quien sin oposición marcó el 2 a 1.
Fue, entonces, cuando el AEK se fajó aún más. No cejó en su empeño de traerse algo más que una derrota honrosa.
Le correspondió a Centeno –cuando solo quedaban cuatro minutos en el reloj– definir con propiedad un pase de Ivic para sentenciar el juego y hacer que el silencio recorriera los pasillos de la Casa Blanca .
Un dos a dos que muy mal cayó entre los madridistas.
Entonces los chiflidos se mezclaron con los vítores de los aficionados griegos que se resistieron a caer en el pesimismo.
Se empezó a sentir el hielo en el aire y alguna almohadilla de asiento salió disparada por su propietario indignado.
–¿Dónde está el Madrid, hostia?, exclamó un seguidor merengue cerca de la barra de prensa.
Los jugadores tampoco estaban muy contentos con el desenlace.
“Yo creo que este era un partido como para tres goles o más, pero no hemos podido ganar y nos duele. Ese dos a uno nos puso nerviosos y después..., ni modo”, comentó Míchel Salgado.
“Pese a que estamos muy cerca de la clasificación, sí es cierto que tenemos un mal sabor de boca.
“Creo que hemos bajado un poco el ritmo de juego y de eso se ha aprovechado el AEK”, agregó Vicente del Bosque a la prensa. El técnico destacó que la entrada de Centeno “le dio aire al equipo y todo lo que no habían elaborado de juego lo hicieron a partir de la entrada de Centeno”.
“Él elaboró el juego, jugó con bastante acierto y ha sido un revulsivo dentro de los cambios del AEK, jugó todos los balones con muchísimo criterio, fue un cambio muy acertado”.
De Wright, apuntó que “hizo un excelente trabajo defensivo; es un jugador con personalidad”.