Su pequeña figura lleva en el pecho el emblema del gol. Con tan solo 20 años, Magdonio Corrales Rivera, delantero cuzcatleco, es el hombre que se ha encargado de perforar las redes contrarias y sumar las dos únicas anotaciones de su selección en esta V Copa UNCAF.
La jovialidad se le escapa al hablar y no escatima en referirse a la felicidad que le causa ser titular en su selección y compartir todas las experiencias que eso representa con su hermano menor, el también delantero, Rudy Corrales.
Su experiencia comenzó hace cuatro años, cuando llegó a las filas de un equipo profesional: el Municipal Limeño. Ha vestido la camiseta de la oncena nacional con las selecciones Sub-20 y Sub-23, pero este es su debut en un torneo regional con el equipo mayor, y como él mismo dice, "ha sido un gran comienzo".
"En realidad me siento muy contento y emocionado, porque el técnico -Mario Pérez- me ha dado la oportunidad de estar aquí y creo que le he demostrado que me la merecía. Aunque nos preparamos con poco tiempo, todos hemos dado lo mejor y asumimos el torneo con mucha humildad, lo que siento ha sido una gran virtud del equipo", comentó.
El primer gol, ante Guatemala, es el que considera más difícil de los dos que ha marcado porque "tuve que enganchar el balón hacia la izquierda y para uno que es derecho cuesta mucho, pero fue bueno poder hacerlo. El segundo, creo que fue muy fácil, uno de esos en los que hay que estar en el lugar y solo enviarlos al fondo".
En 1995, cuando vistió por primera vez la casaca del Limeño, marcó los dos únicos tantos del cuadro de Santa Rosa. Hoy, cuatro años más tarde, al hijo de la localidad de El Bejucal el gol le ha vuelto a sonreír y al igual que en el campeonato de su país, Magdonio mantiene una fuerte alianza con la red.
"El equipo en el que estamos mi hermano y yo es pequeño, pero cuando vinimos para el torneo estaba en segundo puesto y solo hemos perdido un partido. Somos los goleadores del Limeño y estamos orgullosos de que representamos al equipo en la Selección", agregó Corrales.
Magdonio reconoce lo difícil que es convencer a los seguidores de que un muchacho de 20 años se merece ser titular, por encima de jugadores consolidados que han quedado fuera del representativo salvadoreño, como es el caso de Raúl Díaz Arce, que milita en el San José Clash de la liga profesional de los Estados Unidos.
"Ser tan joven y tener la oportunidad de ser titular en la selección mayor hace que uno se enfrente a los cuestionamientos de muchas personas, pero los goles hablan y creo que mi trabajo ha sabido responder por mi presencia en el equipo. La confianza del técnico ha sido valiosa y espero que en esta segunda fase se me presente la ocasión de seguir satisfaciendo a la afición salvadoreña".
Una sonrisa sincera cerró la entrevista y Corrales se marchó a disfrutar de un rato de esparcimiento, antes de su próxima prueba frente a la red el miércoles, contra los defensores hondureños.