Lejos de lamentos y caras largas, los heredianos abandonaron el terreno de juego con las esperanzas de volver a retomar el liderato, luego de que, con el empate a cero ante Saprissa, su más acérrimo rival de la tabla, Alajuelense, pasara a comandar las acciones del campeonato, a falta de dos fechas para que esta concluya.
Henry Duarte tocaba las espaldas mojadas de sus pupilos, mientras que apenas se le escuchaba decir "¡muy bien!", mientras los medios de comunicación lo rodeaban para escuchar sus impresiones tras la caída de la cima.
"Lo único que puedo decirles de momento es que, a pesar del resultado, aún estamos con vida; es indudable que perdimos el liderato a raíz del triunfo de Alajuelense (2 a 0 ante Belén), pero -les repito- estamos tan vivos como al principio", dijo el estratega rojiamarillo en la pista asfáltica del Estadio Nacional.
"No vamos a engañar a nadie; la salida de Kénneth Paniagua (lesionado) es sensible. Durante la semana trabajamos con él, pero si no está al cien por ciento no lo vamos a sacrificar; en su lugar utilizamos a Carlos Rodríguez, quien, en mi concepto, hizo lo encomendado", manifestó entre risas de aprobación, antes de despedirse de su colega Alexandre Guimaraes.
La prensa lo dejó. Había otro tema que acaparaba la atención, la despedida del arbitro Carlos Luis Astua; sin embargo, Duarte siguió esgrimiendo sus argumentos.
"Debimos haber ganado, de eso no tengo duda, sobre todo porque desperdiciamos varias oportunidades de gol, la más clara ustedes la vieron, la que falló Trino de la O a escasos minutos de finalizar el encuentro. Pero, independientemente de esto, Herediano hizo un buen trabajo."
Los actores
No solo las palabras del técnico Duarte lanzaron positivismo, también a su voz de esperanza se sumaron las de Kénneth Baltonado y el goleador Allan Oviedo.
"Seguiremos trabajando como siempre, con la idea de obtener el campeonato, lo sucedido hoy (ayer) no nos hace desmayar; por el contrario, es la hora de sacar la casta y demostrar que estamos en la pelea. Ahora vendrá Santa Barbara, un rival al que no se le puede menospreciar", agregó Baltonado.
Para Oviedo, dejar la punta es "cuestión de días" pues el delantero augura que en las próximas fechas recuperarán el liderato.
"Faltan dos juegos y no vamos a bajar la cabeza a sabiendas de que lo que viene es difícil, pero no imposible; tenemos equipo para hacerle frente a quien sea. Lo de hoy (ayer) son cosas del futbol; sé que el empate no es bueno, pero tampoco es para desmotivarse", dijo Oviedo.
Al consultarle por qué ambos equipos se mostraron en algunos tramos del cotejo confusos en marca, pases y definición, manifestó: "La marca dificulta mucho el trabajo; tanto la de Saprissa como la nuestra lo impedían todo. No es que no queramos hacer las cosas, lo que sucede es que los rivales están para impedir que el contrario les saque ventajas."