Son las campeonas del mundo y su forma de juego no admite apelaciones. Saben tocar el balón, dan espectáculo y hacen goles espectaculares. Costa Rica, con serias limitaciones, poco podía hacer frente a eso.
Aún cuando la portera Marie Claire Herra volvió a pelear con mucha garra y Xinia Contreras y Jéssica Murcia se esmeraron en frenar las llegadas de las norteamericanas, la caída fue de 8 a 0, la misma cifra gris con la que cayeron las nacionales en el debut, el viernes pasado, contra Brasil.
Por momentos, las ticas lograron armar jugadas y colarse en el área de las anfitrionas, pero poco lograron hacer Jacqueline Álvarez y Ericka Castro por poner en aprietos a la portera Jen Branam, quien fue una espectadora más de la fiesta de goles.
Faltó en el encuentro la picardía de Ana Campos, una jugadora que sabe cuidar el balón y buscar la mejor posición de sus compañeras, pero no figuró en los planes del técnico Leroy Lewis.
En el otro bando, la estrella Mia Hamm se quedó en la banca ante la poca dificultad que representaba el cuadro tico para las aspiraciones de las campeonas. De hecho, en las anotaciones no hizo falta el talento de Mia.
A los 11 minutos, Nikki Serlenga con tres goles se convirtió en la mejor anotadora del encuentro abrió el paso para el marco de la portera Herra. Sara Whalen le sirvió el balón en el área y Serlenga tocó para poner las cosas 1 a 0.
Un minuto más tarde, Shannon MacMillan fue asistida por Whalen y puso el 2 a 0 en la cabaña tica. Todos sabían que vendrían muchos más.
Jéssica Murcia sacó un balón de la raya y le negó el tercero a Whalen, mientras sus compañeras corrían de un lado a otro para sostener la ofensiva de las estadounidenses.
Sin argumentos
Pero poco tenía Costa Rica para detener los goles y cerrarle el paso a la creatividad de las anfitrionas. Al 21í, Susan Bush convirtió el tercero con el pase exacto de Cindy Parlow.
Antes de que llegara el descanso, las nacionales disfrutaron de su mejor momento. Algunas visitas al marco contrario y un juego de menos presión en la mediacancha parecían dar indicios de que llegaría el de la honra, pero ese nunca apareció.
Solo quedaba una opción: resistir hasta donde el cuerpo pudiera y tratar de que el marcador no aumentara de manera desproporcionada.
Pero la historia del partido anterior se iba a repetir y cayeron cinco dardos más en la portería de Herra.
No fue tanto por facilidades de las nacionales sino, simplemente, por la estructura de las campeonas, que abren juego por las alas y se entienden a la perfección sin siquiera levantar la cabeza para saber dónde está su compañera.
Christine Welsh, quien ingresó de cambio en la segunda mitad, no desperdició el tiempo en la cancha y anotó el cuarto y sétimo gol (47í y 83í).
Serlenga se apuntó con dos más en la cuenta y Sara Whalen cerró la presentación con el octavo tanto para su equipo.
Sin argumentos y sin gol. Así terminó Costa Rica su segundo partido de la Copa.
Solo resta la cita de mañana con Trinidad y Tobago, el cuadro que peor suerte ha corrido en el grupo A.