Sidney. Con suficientes preocupaciones en su búsqueda de cinco medallas de oro, Marion Jones recibió ayer una noticia devastadora: su esposo, C. J. Hunter, dio positivo en un análisis antidopaje.
El secretario general de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF), Istvan Gyulai, confirmó el dopaje y dijo que el caso estaba en manos de la federación estadounidense.
Gyulai no reveló detalles, pero el jefe de la comisión médica del Comité Olímpico Internacional, Alexandre de Merode, indicó que hubo un positivo con nandrolona en la justa atlética de Bislett en Oslo, Noruega, a fines de julio.
Hunter, campeón mundial de lanzamiento de bala, no compite en Sidney porque se tuvo que someter a una operación artroscópica en una rodilla a principios de mes. Está aquí como técnico de su esposa.
"Sé lo que está pasando y las denuncias que se están haciendo. Pienso defenderme vigorosamente", sostuvo el atleta en un comunicado difundido por la NBC.
De haber competido, el estadounidense era uno de los favoritos para llevarse la medalla de oro. Nandrolona es un esteroide que ayuda a desarrollar la masa muscular de los deportistas.
Resta por ver cómo afectará esta noticia a Jones, quien ganó la medalla dorada de los 100 metros el sábado y competirá en otras cuatro pruebas de atletismo. Nadie ha ganado cinco medallas doradas de atletismo en una misma justa en la historia de los Juegos.
Pese a no estar compitiendo, Hunter tiene una credencial de deportista. El portavoz del Comité Olímpico estadounidense, Mike Moran, afirmó que se debió a un "descuido" y que se le retirará esa acreditación.
Pero se le dará otra como integrante del cuerpo técnico del equipo de atletismo, lo que le permitirá a Hunter seguir junto a su esposa.
La revelación del positivo de Hunter hizo recrudecer viejos cuestionamientos acerca de cómo los estadounidenses manejan sus casos de dopaje.
De Merode los acusó de encubrir unos cinco casos positivos antes de los Juegos de Seúl en 1988.
En respuesta, el Comité Olímpico estadounidense respondió que fueron ocho los casos de 1988 y que no se reportaron porque los deportistas fueron exonerados.