Desde 1960, cuando comenzó a disputarse la Copa de Europa de naciones de fútbol, salvo Alemania, ningún otro equipo consiguió hacer ese doblete que se propone la Roja, tras su victoria en 2008 en Suiza y Austria sobre la Mannschaft, en Viena (1-0).
Francia hizo algo parecido, pero invirtiendo el orden: ganó primero el Mundial en su casa en 1998, de la mano de Zinedine Zidane, y luego se consagró en Bélgica/Holanda-2000 al derrotar 2-1 a la Nazionale en alargue.
Sin embargo, también hay un par de hechos históricos que deberían poner alerta al once de Vicente del Bosque: en dos oportunidades el vigente campeón de Europa llegó luego a la final mundialista y se marchó cabizbajo.
Eso le sucedió primero a Italia en 1968, tras vencer a Yugoslavia con un marcador global de 3-1 en el Europeo, y luego ser humillada por el Brasil de Pelé en México-1970 (4-1).
Lo mismo le ocurrió a la Mannschaft, que se impuso en 1980 a Bélgica (2-1) en el duelo decisivo y después cayó en la final de España-1982 frente a la 'Squadra Azzurra' de Paolo Rossi (3-1).