Allen llegó al American Airlines Arena de Miami para cortar la racha de triunfos de Heat, que esta vez no encontró la fórmula ganadora en los últimos segundos y perdió 98 a 96.
La derrota, la primera en más de un mes después de haber ganado 14 partidos consecutivos, se produjo por culpa de Allen, que anotó 35 puntos y forzó una personal con 0,4 segundos para finalizar el partido que iba a propiciar los fallos en tiros libres de Eddie Jones.
Con el marcador parcial en 98-95, Allen cometió falta sobre Jones en un intento de triple, pero el jugador de Heat, que tiene cerca de un 80 por ciento de acierto en los tiros de personal, falló uno y forzó el segundo para que su equipo se quedase sin el triunfo.
"Ha sido una gran pena, no por la derrota sino porque creo que tuvimos tantas o más oportunidades que nuestro rivales de ganar el partido", comentó Stan Van Gundy, entrenador de los Heat.
"Ahora hay que olvidarse de la derrota y pensar de nuevo en el triunfo para el próximo partido".
La seguidilla de Miami era la mejor que el club había logrado en su historia. Dwyane Wade anotó 28 puntos y Shaquille O'Neal añadió 25 puntos, 14 rebotes, 7 bloqueos y 4 asistencias.