El frío que se vive en Noruega no apaga el entusiasmo del costarricense Alonso Solís por su buen momento.
Hábil volante zurdo que partió de Saprissa para anclar en el SK Brann, ayer fue figura importante en las páginas del diario Bergensavisen ( www.ba.no ).
En la nota principal de la sección de deportes, el periódico publicó una entrevista con el entrenador del Rosenborg, Nils Arne Eggen, diez veces campeón de Noruega.
Y el estratega se deshizo en elogios para el tico y su compañero surafricano, el delantero Toni Nhleko.
"El jueves jugamos contra el Rosenborg, el mejor equipo de Noruega, ganábamos 2 a 1 en el minuto 88 y nos metieron dos goles.
"Eggen dijo a la prensa que le llamó la atención nuestro juego pues desde que llegamos Nhleko y yo, hace ocho partidos, es la primera vez se pierde", dijo Solís.
Y no es para menos pues cuando ambos llegaron al SK Brann, este club noruego ocupaba el puesto 12 y ahora está en el sétimo escalón, con un partido pendiente.
"El entrenador del Rosenborg sostuvo que hacemos diferencia en el equipo", afirmó Solís, lleno de orgullo.
A la Copa UEFA
Alonso agregó que está contento porque el 15 de agosto tendrá otra cita con la historia: jugará por segunda ocasión en la Copa UEFA, ante el Suduva de Lituania.
Antes lo hizo con el OFI-Creta de Grecia.
Lo único que extraña Solís es su puesto pues allá juega como volante de contención, lo que le aleja de su fuerte: sortear rivales y llegar a las barbas del gol.
"He anotado dos veces, pese a que juego de contención, un puesto que no me va muy bien. Ya me estoy acostumbrando, pero añoro irme al frente".
Además, Alonso explicó la diferencia entre el futbol de ambos países.
“En Costa Rica yo no metía la pata ni en agua caliente, aquí tengo que hacerlo o me quiebran. Mis preocupaciones son más defensivas”.