En un país donde la afición por el cricket reina, es difícil imaginarse que el futbol le robe a más de uno el aliento y despierte en muchos las ganas de soñar con la presencia de Barbados en una Copa del Mundo.
Pero la idea no suena tan irreal cuando al mando del seleccionado hay un hombre seguro, simpático y comprometido con el balompié que se vive con el corazón.
Horace Tobacco Beckles, nativo de Curazao, reconoce que el de hoy será el compromiso más difícil de esta eliminatoria, pues es en este punto donde se empiezan a definir los puestos para pasar a la siguiente ronda.
"Las expectativas son siempre las de ganar, hay más presión ahora porque los resultados de los últimos dos partidos no han sido buenos y tenemos que buscar el triunfo para seguir adelante", apuntó Beckles ayer mientras se comía unas uvas en la comodidad de su suite en el hotel Radisson.
Conversó por largo rato sobre las opciones de Barbados y prefirió evitar el capítulo de la derrota frente a los Estados Unidos (7 a 0), porque es mejor ver hacia adelante que lamentarse por lo pasado.
"Es muy fácil saber qué tan importante es este partido, si perdemos aquí ya estamos descalificados y no será fácil enfrentar a Costa Rica porque van en busca de la revancha. Tenemos que esperar un juego agresivo", comentó Tobacco .
Confianza
Es muy directo al hablar, no promete más de lo que puede y sonríe al recordar que sus Bajan Rockets han sido los únicos en sorprender a los ticos con una derrota.
"En este momento no puedo pensar más allá. De lo que se logre mañana (hoy) depende lo que pase luego. Costa Rica va a tratar de buscar la victoria y es mi misión encontrar la forma de detenerlos."
No hay trucos ni fórmulas secretas para repetir la dosis que aplicaron en Barbados, aunque se reserva la identidad de los hombres que saltarán a la cancha como titulares.
"Solo hay que planificar bien el juego y aferrarse a eso. El núcleo del equipo que enfrentó a Costa Rica en el primer partido está todavía. Sé que los muchachos que están acá son muy capaces y van a hacer muy bien su trabajo", sostuvo.
La presión llega por todas partes. El último lugar del grupo con apenas tres puntos los mantiene en una situación incómoda y la afición de Barbados, que ha comenzado a vivir con fervor el balompié, espera que se repita la historia del 16 de julio anterior (2 a 1).
"Hay presión porque los últimos partidos no han sido buenos, pero cada uno de nosotros sabe la importancia de este juego y el público nos apoya, aunque están a la espera de que volvamos a ganar y eso pesa sobre el grupo", comentó Beckles, mientras jugaba con una pulsera de oro grabada con su nombre.
Sobre las posibles variantes dentro del cuadro titular, Beckles gambeteó la pregunta y solo apuntó que tiene aquí a los hombres que necesita para resolver el partido.
Contará con el mediocampista Kirk Cox, recuperado de su lesión y Ryan Lucas, que es candidato a reemplazar al suspendido Erick Levine. Wayne Sobers, que también regresa, podría servir para suplir la baja de Augustus Hurdle.
Hoy, está todo en juego para su equipo, pero eso no le resta fuerzas al sueño de clasificar, porque Barbados ha creído y ha llegado más lejos de lo que ellos mismos esperaban.
"Vamos a salir a ganar porque cada uno sabe bien lo que podemos perder. Ustedes quieren volver a estar en una Copa del Mundo y para nosotros, el sueño es llegar por primera vez", concluyó.
La plática la cerró con la promesa de volver a Costa Rica para conocer más de las bellezas que ofrece, pues de momento su cabeza está puesta en resolver a su favor el duelo de hoy.
El juego de hoy será determinante para las aspiraciones de Barbados en la primera fase. El entrenador Horace Beckles adelantó que sus pupilos lucharán hasta el final.