Cuando Jorge Manuel Gugui Ulate anotaba un gol se prendía en una carrera tal era su felicidad por el tanto marcado que nadie podía frenarlo.
Mas ahora se encuentra del otro lado de la línea de cal. Y como entrenador optó por el perfil bajo, el festejo comedido y la palabra pausada.
Y fue congruente en su discurso: "El campeonato es de ellos, que trabajan calladamente".
"Es que en ligas menores no se trabaja para ganar, lo que importa es otra cosa; pero si el equipo es competitivo, entonces se debe ganar", apuntó el técnico.
"Fue un juego muy duro. No tuvimos la bola en el primer tiempo, no hicimos bien el contragolpe y el que ellos nos pusieran tres delanteros nos complicó bastante", agregó.
Para Ulate, en el segundo tiempo recompusieron líneas cuando introdujeron a dos volantes de contención.
Además, resaltó el trabajo de sus pupilos. "Ellos demostraron madurez, porque hay que tener en cuenta que este no es el equipo de elite, ya que nueve titulares están en la Selección Juvenil".
Ulate, además, no sabe si continuará en el cargo. "Yo no tengo contrato, hay que ver si la junta directiva quiere que siga".
Por su parte, Esteban Sirias quien sacó su credencial de figura en esta serie reconoció que fue un juego bien duro y disputado.
"Era una final y por eso fue muy fuerte, pero estábamos bien preparados. Aprovechamos los espacios y yo tuve una oportunidad, pero me la quitaron", dijo Sirias, a quien le anularon un gol por fuera de juego al minuto 76.
Con el título en el bolsillo, Sirias trazó el futuro. "Quiero llegar a la Primera, a la Selección Nacional, la Sub-23 y lo que mi Dios quiera".