Limón. Condiciones de trabajo mínimas y un grupo de jugadores cuyos nombres aún no destacan en la Primera División. Esa es la realidad que vive la Asociación Deportiva Limonense (Asodeli) en el arranque del Torneo de Apertura.
La partida de nueve integrantes de la planilla del torneo anterior hace que Enrique Rivers, quien hará su primera incursión como responsable de un banquillo, tenga ante sí un trabajo harto difícil.
"Si estoy acá es porque creo que las cosas se pueden hacer. Es un reto interesante, de esos que a uno le gustan en la vida", dijo Rivers Gutiérrez el martes anterior, mientras dirigía el entrenamiento vespertino de la Asodeli.
Entre los que se fueron destacan Kevin Steward, Kendall Wilson, Róger Skeeling, Elny Sequeira, Kelvin Harris, Rayner Robinson, Steven Cedeño, Kurt Bernard y Carlos Flores.
"Desde la portería hasta la delantera, los que se fueron conformaban la columna vertebral del equipo. Ahora tenemos que montar otro esquema y trabajarlo", indicó el entrenador.
Reclutamiento
Para solventar este problema, Rivers y el resto del cuerpo técnico observaron alrededor de 130 jóvenes durante tres semanas, de los que eligieron algunos para la primera división, y otros para el equipo de alto rendimiento y ligas menores.
Entre los nuevos se encuentran: Ricardo Maxwell, Dexter Lewis, Víctor Webster y Emeregildo Sequeira.
A ellos se unen Cristian Estrada, Jonathan Mora y Cristian Aguilar, las únicas tres contrataciones realizadas.
"Aparte de que no podemos hacer fichajes caros, debemos identificar al pueblo con un equipo de su provincia".
Luego de fungir seis años como asistente técnico de Alexandre Guimaraes, en Belén (1995-96), Herediano (1996-1997) y Saprissa (1997-1998 al 1999-2000), Rivers arranca su carrera de técnico en el club que lo vio nacer como jugador.
"Me siento a gusto en mi pueblo, pero tengo muy claro que sea o no limonense, el entrenador vive de los resultados, y yo no soy la excepción".
De 39 años, Rivers considera que su filosofía será siempre luchar por un objetivo. "Reconozco que tenemos limitaciones materiales, pero no mentales. Ese es sentimiento que quiero predicar entre los jugadores".