Puntarenas. Se batió contra 2.900 corredores, pero ninguno de ellos fue capaz de presionarlo más allá del arranque. El corredor Erick Quirós se adjudicó en solitario el primer lugar de la tradicional carrera Sol y Arena, que se realiza cada año en Puntarenas.
Otras figuras del atletismo nacional, como Rónald Lanzoni, Martín Chinchilla, Miguel Vargas y Roy Vargas participaron en la competencia, que en esta edición se corrió a partir de las 4:30 p. m.
Quirós, de 26 años de edad, bajó en dos minutos su tiempo del año pasado. En esta ocasión transitó los 10 kilómetros del recorrido entre el hospital Monseñor Sanabria y el Paseo de los Turistas en un tiempo de 30:54.
Luego entraron Martín Chinchilla (32:30); Jefry Pérez (32:42) y Miguel Vargas (32:54). Estos tiempos son extraoficiales; los oficiales no se pudieron obtener debido a que los encargados de generar el cómputo tuvieron un problema con los organizadores de la carrera por considerar que no contaban con las condiciones mínimas, y anunciaron que lo harían hasta la próxima semana.
Erick se despegó desde el banderazo de salida. Miguel Vargas intentó pegársele durante los primeros dos minutos, pero Quirós empezó a sacar una ventaja que amplió cada vez más.
La esplendorosa tarde, la brisa marina y los centenares de personas que se acordonaron a la orilla de la playa para apoyar a los corredores que se desplazaron desde todos los puntos del país le confirieron a la competencia un ambiente festivo.
Sin presión
"Hubiera querido sentir más presión; no tuve mayores problemas para ganar, solo que al final me sentía bastante cansado por el desgaste que producen el calor y la deshidratación", aseveró el ganador.
En la categoría femenina la triunfadora fue Gabriela Traña, pero no fue posible obtener el tiempo con que ingresó a la meta debido al problema que se generó con los encargados de los datos oficiales.
Tanto Erick como muchos otros competidores coincidieron en que el éxito de esta carrera radica en que sus circunstancias son únicas en el mundo.
El ganador afirmó que para él la Sol y Arena constituye una prueba idónea para medir sus capacidades, a la vez que les ofrece a los competidores la oportunidad de correr en medio de un ambiente atí pico y relajante.
El veterano Miguel Vargas, que ayer compitió en la categoría general y se alzó con el cuarto lugar, afirmó que esta carrera es toda una tradición entre los atletas costarricenses, que vienen a ella no solo por demostrar sus dotes de velocidad o resistencia.
"Es un relax completo. El hecho de cambiar de ambiente, de correr sin el montón de carros y las otras limitaciones que normalmente se le presentan a uno en las carreras es muy motivador. Estoy muy satisfecho con el resultado que logré; estuve a punto de entrar de tercero, pero en todo caso un cuarto lugar entre tantos competidores es muy honroso", manifestó Vargas.
Sin embargo, para los corredores que ingresaron un poco más rezagados la competencia se complicó, según varios de ellos, por la desorganización.
Gina Polini, una de las atletas, se quejó de que el tumulto hizo que el grueso de competidores tuviera que detenerse 100 metros antes de la meta, pero les contabilizaron el tiempo hasta que pasaran por esta.
"Este año estuvo muy desorganizado en ese sentido. Deberían de hacer más carriles", declaró.