Cartago . En la única y mejor acción colectiva de los cartagineses, que los llevó a merodear la frontera del gol, Heriberto Chimi Quirós sacó a relucir su impericia y ahogó en lamentos a la numerosa parroquia blanquiazul.
La jugada, que alumbró el oscuro e intrincado juego entre paperos y morados, se gestó en los albores de la complementaria y en momentos en que los anfitriones llegaron aguijoneados del camerino.
Jimmy Vargas levantó un centro desde el costado derecho, que surcó el espacio morado y sin oponente, Sergio Morales apaciguó de la pelota y con precisión la sirvió al goleador Bernal Mullins, quien miró de reojo la excelente posición de Chimi.
Quirós, acostumbrado a definir se suspendió de espalda al marco y prendió un balonazo, que se estrelló muy cerca del asiento preferencial que ocupó el presidente Miguel Angel Rodríguez y su comitiva.
"Yo estaba de espalda al marco y le pegué duro a la pelota; sin embargo la mandé un poquito arriba ", dijo Quirós.
Pesar
El veloz puntero local lamentó errar una jugada tan clara, en un cotejo cerrado y de mucha marca, pero su consuelo fue que "a cualquier jugador le puede pasar".
Otro de los protagonistas de la acción, que pudo dar la ventaja a los de la Vieja Metrópoli fue Mullins. El mejor delantero del Cartaginés en la temporada dijo que él no remató porque observó a Quirós en mejor posición y con grandes posibilidades de anotar.
"Chimi estaba mejor ubicado, por eso se la di", manifestó el ariete, quien ayer estuvo azotado por el rigor de la marca impecable de Rónald González.
Erick Lonnis, portero saprissista, expresó que la jugada papera tuvo un mérito colectivo y en ningún momento se debió a errores de marca de sus compañeros.
"En ese tipo de jugadas uno solo espera que el balón le pegué cerca del cuerpo, ya que es muy difícil llegarle", comentó el guardameta capitalino.
(Participó en esta nota José Luis Rodríguez, colaborador de La Nación).