
ROMA (AFP) El ciclista italiano Riccardo Riccò, que dio positivo por EPO durante el Tour de Francia, reconoció haberse dopado este miércoles ante el Comité Olímpico Italiano (CONI) después de haber proclamado su inocencia durante dos semanas, afirmando que actuó en solitario.
"Antes del Tour, cometí un error, tomé el producto del que todo el mundo habla. Sólo cometí este error", declaró el corredor en una rueda de prensa después de su adiencia ante la fiscalía antidopaje del CONI.
"Después del Giro (donde fue segundo), estaba cansado mental y físicamente. En el Giro estaba limpio. El miércoles antes de partir (para el Tour de Francia)... Es un error de juventud", afirmó la 'Cobra', de 24 años, que hasta ahora negaba los hechos.
Estrella de las etapas de montaña del Tour y doble ganador en Super-Besse y en Bagnères-de-Bigorre, su carrera acabó el 17 de julio con el anuncio de un control positivo (en la cuarta etapa, la contrarreloj de Cholet) por CERA, una una nueva forma de eritropoyetina que se libera de manera más lenta y tiene un acción más modulada y que nunca antes había sido detectada.
"¿Cómo hice para informarme sobre esta sutancia? Basta con ir a internet. Cuando la tomé, estaba seguro de que mi salud no corría peligro. Nadie me aconsejó sobre ello", aseguró Riccò.
"Durante el Tour de Francia, pasé muchos controles pero solamente dos dieron positivo, cuando todos deberían haber dado. Parece evidente que el método no es fiable al 100% porque los efectos del producto duran un mes", añadió el corredor.
Riccò explicó que había confesado para quitarse un peso de encima. "Me siento culpable y en la obligación de pedir perdón a mis seguidores", indicó.
"Mis pensamientos están con el equipo (Saunir Duval), pues hay personas que han podido perder el trabajo por mi culpa. También pienso en mis compañeros, que tuvieron que renunciar a seguir su aventura en el Tour", declaró.
El equipo Saunier Duval no solamente anunció su retirada del Tour de Francia sino que expulsó por violación del código ético a Riccò y a su compañero Leonardo Piepoli, a pesar de que este último no ha dado positivo.
Según la Gazzetta dello Sport, el corredor podría beneficiarse, gracias a su confesión, de una reducción de la sanción de dos años prevista por el reglamento en vigor en caso de dopaje.
"Pienso que es un gran gesto haber admitido mi error. Por contra, estoy triste por mis seguidores, para quienes ya no soy un modelo. Quiero dejar claro que, antes del Tour, siempre he ganado con mis piernas", afirmó Riccardo Riccò.
"No reclamaré clemencia. No pido nada", aseguró.
La decisión de la fiscalía antidopaje del CONI sobre la suspensión del corredor podría conocerse la próxima semana.
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