Cartago. Whayne Wilson es un delantero singular... Dilapida goles cantados y plasma en la red anotaciones inverosímiles.
Ayer no fue la excepcipón. Dejó ir un mano a mano con el portero generaleño Rónald Sequeira, pero se repuso despues, al empalmar de media vuelta un centro de Jéwisson Bennett, y decretar el 2 a 0 definitivo.
Whayne, un limonense de 25 años, también fue el gestor del primer grito de gol del juego, habilitado por el propio Jéwisson.
Wilson es inmune a las críticas. Profesa una filosofía simple: "Si pierdo goles es porque los busco", que es una versión futbolística de aquel adagio que reza: "El que peca y reza, empata".
"A mí no me importa que me silben o que me critiquen cuando pierdo un gol. Cargo las pilas de nuevo y busco otra oportunidad".
Y así, con esa idea fija en mente, es el mejor anotador de los azules en la campaña, con 10 anotaciones.
"Creo que la llegada del técnico (Josef) Pesice le ha hecho mucho bien al equipo. Hay una motivación especial y eso es importante en un equipo que quiere pelear el título".
Wilson vive este presente auspicioso con las luces de la motivación prendidas.
"Quiero demostrar que tengo buenas condiciones futbolísticas y algun día espero ser tomado en cuenta en la Selección Nacional".
Lo futbolístico le viene de familia, pues su hermano Kendall juega en Primera División con el Santos de Guápiles. Para Whayne, Cartaginés es un equipo que puede dar mucho más.
"Si mantenemos la motivación, seguimos creciendo en la físico y en lo táctico, estaremos en condiciones de ganar el Clausura", explicó.
Wilson no teme a los refuerzos argentinos que hoy arribarán al país.
"Por el contrario, llegarán para contribuir al mejoramiento del equipo, y eso nos beneficiará a todos".
(Colaboró Danilo Jiménez Sánchez, redactor de La Nación).