
Pekín. El francés Alain Bernard prevaleció en su épico duelo con el australiano Eamon Sullivan y ganó la medalla de oro de los 100 metros libres masculinos, la prueba reina de la natación, con un tiempo de 47.21, ayer en los Juegos Olímpicos de Pekín.
Bernard se impuso a Sullivan, plusmarquista mundial de la disciplina que se quedó con la plata con un tiempo de 47.32, así como al estadounidense Jason Lezak y al brasileño Cesar Cielo Filho, que se llevaron el bronce tras hacer el mismo tiempo (47.67).
"El mejor momento, fue cuando me vuelvo y veo el 1 al lado de mi nombre. Es enorme. No sé si me doy cuenta, pero es enorme, no sé que decir", intentó explicar Bernard a la prensa.
"En ningún momento, me sentí derrotado. Al principio, en la curva, a 15 metros de la pared, a un metro de la pared, siempre me dije que mientras no hubiéramos tocado no estábamos perdidos", agregó.
"Los relevos (4x100 donde Francia perdió a último momento con Estados Unidos) me sirvieron de lección. Verdaderamente eso me sacudió. Habría podido muy bien zozobrar y no ser capaz de reaccionar".
El bicampeón olímpico de la prueba, el holandés Pieter van den Hoogenband, se tuvo que conformar con el quinto puesto (47.75). "Son fuertes, demasiado rápidos, es una nueva generación y es hora de dar un paso al costado. Hicieron un gran trabajo".
Bernard se impuso a Sullivan en una nueva edición del duelo que ambos nadadores mantienen desde marzo, aunque no pudo batir el récord mundial que el australiano había establecido el miércoles en las semifinales, desbancando al propio francés.
"Somos muy justos entre nosotros, hay mucho juego limpio entre los nadadores, sabemos respetarnos", dijo el gendarme francés sobre sus rivales.
"Todo el crédito para Alain, nadó una gran carrera y realmente trabajó sobre mis debilidades, es un competidor formidable para poder regresar de ese relevo implica mucha fuerza de voluntad y hoy lo demostró", dijo Sullivan, quien se declaró conforme con la medalla de plata.
Bernard y Sullivan llegaron casi igualados en los primeros 50 m este jueves, seguidos por el sorpredente brasileño Cesar Cielo en tercer lugar.
En los 50 m finales fue casi imposible distinguir quién iba al frente y hubo que esperar a que la pantalla gigante del "Cubo de agua" confirmara el ganador.
El australiano se había clasificado batiendo el récord mundial de la especialidad con un tiempo de 47:05 en la segunda serie de las semifinales de los Juegos de Pekín, que Bernard había establecido en la serie anterior de la misma semifinal.
El francés corrió en la primera semifinal de la prueba 'reina' de la natación batiendo de entrada, con un crono de 47.20, el récord del mundo que Sullivan había establecido dos días antes durante la disputa de la final de 4x100 metros libres (47.24).
Pero, la respuesta del australiano no se hizo esperar y Sullivan, que salió más rápido, recortó otras 15 centésimas para dejar el crono en 47:05 y establecer una marca que Bernard no ha podido volver a romper.
El brasileño Cesar Cielo Filho que logró el miércoles el bronce se había clasificado in extremis para la final con el octavo mejor tiempo (48.07).
Cielo se mostró sorprendido ya que "no tenía muchas expectativas porque estaba en el carril ocho, fue una sorpresa muy grande".
Lezak, el héroe estadounidense que doblegó a Bernard en los 4x100, dijo por su parte que "fue una carrera muy dura, a medida que uno se hace más viejo es más difícil recuperarse, igual estoy muy contento de haber podido nadar más rápido".
"Definitivamente se siente muy bien tener una medalla propia, es lo que mne ha motivado por cuatro años, obviamente buscaba el oro y llegó" en los relevos 4x100 libre, agregó Lezak, a quien Michael Phelps la ha definido como un "corredor de relevos profesional"
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