
ROMA (AFP) - El estadio de fútbol de Catania, en cuyos alrededores estallaron los violentos enfrentamientos entre hinchas y fuerzas del orden que se saldaron con la muerte de un policía el 2 de febrero, fue clausurado por lo que queda de temporada 2006-2007, informó este miércoles la Liga de clubes.
En virtud de la decisión del juez deportivo de la Liga, "el equipo de Catania tendrá que jugar sus encuentros en otro estadio y también se le impuso la obligación de jugar a puerta cerrada", explicó a la AFP un portavoz.
El estadio Angelo Massimino fue clausurado hasta el 30 de junio de 2007, tras los violentos disturbios que causaron la muerte de Filippo Raciti, de 38 años, y un centenar de heridos en Catania, al término del derbi siciliano que ganó el Palermo.
El director del Catania, Pietro Lo Mónaco, consideró que el castigo al club, multado además con 50.000 euros, es desmedido. "Esta sentencia deja a la ciudad de rodillas. Nos vimos obligados a cerrar el estadio pero hay un límite en nuestra responsabilidad en lo que ocurre fuera del estadio".
En cambio, para el juez Gianpaolo Tosel, "no hay diferencia entre lo que pasa dentro y fuera del terreno de juego". "No hay duda alguna sobre la responsabilidad del club por los actos de violencia de sus seguidores".
"Antes del inicio del encuentro, un grupo de hinchas de Catania causó graves daños" en los servicios del estadio, "arrancando azulejos y grifos" de los lavabos, explicó el magistrado.
Luego, el minuto de silencio en memoria de un dirigente de un club no profesional muerto de forma violenta una semana antes fue "perturbado por explosiones ininterrumpidas de petardos lanzados desde la 'curva Norte', la grada de los seguidores del Catania.
Al comenzar la segunda parte, unos hinchas locales "agrupados en lo alto de la 'curva Norte' lanzaban contra los vehículos de las fuerzas del orden toda clase de objetos contundentes".
Filippo Raciti murió en el exterior del estadio al ser golpeado con un objeto que le causó lesiones mortales en el hígado y en el abdomen, según los primeros elementos de la investigación.
Los graves sucesos de Catania llevaron a la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) a suspender todos los campeonatos durante un fin de semana.
El gobierno italiano adoptó una serie de medidas de urgencia, que incluían obligar a jugar a puerta cerrada en los estadios que incumplieran la normativa en materia de seguridad.
Este fin de semana, al reanudarse los torneos, se disputaron cuatro partidos de primera división sin público.
© 2007 AFP