
PEKIN (AFP) La velocista griega Ekaterini Thanou fue excluida este domingo de los Juegos de Pekín después de que el Comité Olímpico Internacional (COI) le rechazara la acreditación por su papel en el "escándalo" que empañó los Juegos en Atenas-2004.
Reunida a primera hora del domingo en la fortaleza del hotel Beijing, el órgano de gobierno del COI, su comisión ejecutiva, decidió seguir las recomendaciones de la la comisión disciplinaria y prohibió a Thanou participar en Pekín-2008.
La medallista de plata en 100 m en Sídney-2000 ya se había perdido los Juegos de hace cuatro años en su país después de haber escapado junto a su compatriota Kostas Kenteris a un control antidopaje inopinado pocos días antes del inicio de la competición, por tercera vez en ese año.
Thanou y Kenteris alegaron que sufrieron un accidente de moto al regresar a la villa olímpica para someterse al control.
Ambos fueron excluidos de la competición y recibieron dos años de suspensión, hasta 2006, tras los cuales Thanou protagonizó un regreso hasta ahora poco fructuoso a la competición y se clasificó deportivamente para competir en Pekín-2008.
La base jurídica de la decisión, que tiene cinco páginas, es el famoso artículo 45 de la Carta Olímpica que estipula que el COI tiene el poder discriminatorio de conceder o rechazar cualquier acreditación para los Juegos.
A este artículo se suma la decisión específica tomada en 2004 de que "toda participación de Thanou en otra edición de los Juegos Olímpicos podrá estar sujeta a otro procedimiento por parte del COI".
Pero detrás de la decisión de destierro de Thanou también hay razones afectivas porque, contrariamente a la griega, los dirigentes olímpicos no hicieron nada para impedir que Robert Fazekas, desposeído de su título olímpico de disco en 2004 por dopaje, para impedirle competir en China.
Según el COI, Thanou tuvo una "conducta inaceptable" y causó un "perjuicio muy serio al movimiento olímpico al provocar un gran escándalo que fue cubierto por los medios de todo el mundo".
Juzgada por perjuria en Grecia, otro agravante para el COI, la velocista paga también la agresividad de su abogado, "cuyas amenazas son incompatibles con el espíritu olímpico", según el documento.
Antes incluso de la decisión, el letrado de la atleta envió a la comisión ética del COI una carta en la que se queja por las declaraciones públicas del presidente del COI, Jacques Rogge, del de la comisión disciplinaria, Thomas Bach, y de un miembro griego de la institución, Lambis Nikolauo.
Ekaterini Thanou debería apelar ahora, como había anunciado previamente, ante el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS), que tiene en Pekín una cámara especial para juzgar los casos urgentes ligados a los Juegos Olímpicos.
El asunto deberá ser resuelto con celeridad porque las series de los 100 metros planos, la única para la que está clasificada, comienzan el sábado 16.
Cuando solucione este caso, el COI no habrá terminado todavía con Thanou. La subcampeona olímpica de 100 metros planos en Sídney 2000 -a priori inocente hasta 2004- reclama también el oro que le fue retirado a la estadounidense Marion Jones después de que ésta confesara haberse dopado durante los Juegos de Sídney.
© 2008 AFP