
Pekín. Yang Wei logró una nuevo medalla de oro para la gimnasia china en estos Juegos Olímpicos al al consagrarse este jueves campeón absoluto en la final individual.
Yang, vigente bicampeón mundial, dio el tercer oro a China en esta disciplina en Pekín-2008, tras los títulos logrados por sus equipos masculino, al que también contribuyó, y femenino en los dos últimos días.
Con un total de 94.575 puntos, Yang superó al japonés Kohei Uchimura (91.975), que se quedó con la plata, y al francés Benoit Carabone (91.925), sorprendente medallista de bronce.
El español Rafael Martínez, campeón europeo absoluto en 2005, se quedó sin diploma olímpico, al terminar en la décima posición con un hombro lastimado. Y los dos representantes latinoamericanos, el puertorriqueño Luis Rivera y el venezolano José Luis Fuentes, obtuvieron respectivamente el decimocuarto y el vigésimo segundo lugar.
La final fue una demostración de poderío de Yang, que ya había ganado la plata en Sídney en 2000, donde también fue campeón por equipos, antes de ser séptimo en Atenas hace cuatro años, tras lo que estuvo a punto de retirarse.
“El resultado es buenísimo, tremendo, estas son las sensaciones que estaba buscando y me encanta”, declaró el gimnasta tras su tercer título olímpico.
Yang sufrió un pequeño contratiempo de entrada cuando se salió de los límites durante el ejercicio de suelo y después del caballo con arcos, el que da menos puntos de los seis aparatos, ocupaba la octava posición.
Pero en la tercera rotación el elegante gimnasta chino empezó a mostrar todo su poderío en las anillas, donde logró una puntuación de 16.625 en anillas que le catapultó al segundo puesto a mitad de concurso.
Animado por los 18.000 espectadores presentes en el Gimnasio Nacional de Pekín, que le cantaban "Yang Wei, jia you (vamos)", el gimnasta chino tomó el mando de la clasificación en el salto con una nota impresionante: 16.55.
Con 16.1 en las barras paralelas, Yang afianzó su posición y llegó al último aparato con una ventaja casi insalvable de 2,5 puntos sobre su perseguidor.
Como sólo necesitaba 12.175 puntos para hacerse con el oro, aseguró en la barra fija con un sólido pero poco espectacular ejercicio.
En la salida, Yang estaba tan convencido de su triunfo que empezó a tirar besos hacia las tribunas e hizo ondear una bandera china incluso antes de que su puntuación -14.775- apareciera en el marcador electrónico del estadio y el público le dedicara una ovación digna de una estrella de rock.
La supremacía de Yang dejó al resto de los participantes luchando por las dos medallas restantes. Uchimura logró la plata a pesar de caerse dos veces del caballo con arcos y Caranobe el bronce, con una excelente actuación en salto.
El galo explicó tras su hazaña que llegó a Pekín para disputar la final de este aparato pero que probó suerte en la absoluta para divertirse.
“He logrado los mejores resultados de mi vida”, dijo el joven gimnasta que dio a Francia su primera medalla en el concurso completo individual desde los Juegos de Amberes en 1920.