Guápiles. Sus sorpresivos arranques son pan de cada domingo, así como los inusitados abrazos (besos incluidos) a los periodistas que intentan entrevistarlo en el ritual postjuego.
Pero ayer, el técnico alajuelense Guilherme Farinha se salió del libreto de la cordura cuando entró en cólera y la emprendió contra esta periodista de La Nación , quien le consultó por qué motivos la Liga exhibió un futbol de inferior calidad al mostrado en los últimos encuentros.
Su rostro se enrojeció antes de preguntar airadamente: "¡Señorita, ¿usted de qué medio es?". La respuesta lo enfureció aún más y de ahí en adelante no sólo se negó a dar declaraciones, sino que estableció una cuasi cómica persecución contra esta redactora, mientras repetía a gritos que con La Nación era siempre lo mismo y que su equipo había ganado bien.
Por esta razón, fue imposible conocer detalles sobre el criterio del entrenador, aunque antes de provocar su ira alcanzamos a escuchar parte de las declaraciones que le dio a Repretel.
"Con la expulsión tuvimos que hacer variantes, dedicarnos a defender el resultado y salir en contragolpes. Fue un juego de mucha lucha, la cancha no estaba en buen estado. Felicito a Santos porque nunca bajó los brazos", aseguró.
Cambio de libreto
En contraste con la actitud de su técnico, el arquero Ricardo González contestó ampliamente la misma pregunta que Farinha consideró tan insultante.
"Es un hecho que no se pudo jugar como la Liga está acostumbrada, pero cuando no se puede hacer futbol hay que sacar los encuentros a pura garra y corazón. Lógicamente la expulsión de Sandro (Alfaro) hizo que Santos se viniera encima de nosotros, sobre todo en el primer tiempo, por eso no nos quedó más remedio que echarnos atrás con un hombre menos, máxime sabiendo lo difícil que es sacar un resultado en este estadio, no sólo por los jugadores sino por el público que los apoya incondicionalmente", puntualizó el arquero, quien ayer sacó una buena faena como sustituto del titular Ávaro Mesén.
Mesén se encuentra en reposo, pues el viernes anterior, en el transcurso del entrenamiento rojinegro, sufrió una taquicardia.
Rónald Mora, técnico guapileño, se mostró enojado y dolido con la pérdida. A pesar de su rostro desencajado, trató de conservar la calma y sólo pidió unos minutos del juego para tranquilizarse. Después atendió todas las inquietudes.
"La Liga tuvo suerte de campeón en el segundo gol. Luego, cuando creí que íbamos a empatar, un defensa la sacó de la propia línea. Pecamos de tener una transición lenta y un equipo demasiado liviano para esta cancha; hemos tenido problemas para entrenar toda la semana porque mientras en San José está totalmente averanado aquí no para de llover. La derrota me deja un sabor amargo; este equipo no está para tener tres pérdidas al hilo, pero por otra parte me acaban de renovar el contrato por un año y estoy orgulloso de mis jugadores", manifestó llanamente, sin tratar de disimular su pesadumbre.