
Pekín. Michael Phelps es un atleta que viajó desde el futuro para arrasar en la natación de estos Juegos Olímpicos. Al menos esa es la explicación de Simon Burnett, entrenador del equipo británico.
Burnett le comentó su teoría a Eddie Reese, técnico estadounidense. “Estaba entrando a la cafetería –contó Reese– y me dijo: ‘Ya sé de dónde es Michael Phelps. No es de otro planeta, es del futuro. Su padre lo hizo e inventó una máquina del tiempo. Dentro de 60 años será un nadador normal, pero ahora vino para ganarlo todo”.
Y es que las proezas del Ciclón de Baltimore siguen deslumbrando al mundo. La piscina del Cubo Acuático fue escenario de dos horas para el recuerdo, con seis récords mundiales quebrados y la consagración de Phelps como el deportista más exitoso de la historia.
“Creo que perdí las palabras. Crecí soñando con los Juegos y estos son mis terceros. Ser el más exitoso ahora suena sencillamente raro”, dijo el nadador, que con las dos victorias del martes por la noche (miércoles por la mañana en China) llegó a 11 oros, más que ningún deportista en la historia.
Fue un día espectacular, de récords sin respiro. El del australiano Eamon Sullivan en los 100 metros libre, por ejemplo, con 47:05 segundos, que fueron respuesta directa a la marca lograda cinco minutos antes por el francés Alain Bernard en la primera semifinal (47:20).
Otro récord mundial fue el de la italiana Federica Pellegrini, que ganó los 200 metros libre mejorando el tiempo que ella misma había fijado hace dos días.
Feliz, Pellegrini cantó entusiasmada el himno italiano durante la ceremonia de premiación y contagió al estadio batiendo palmas.
Pero el plato fuerte sin duda fue Phelps. El hombre del día, y probablemente de toda la Olimpiada.
A lo grande. Las victorias en 200 metros mariposa y el relevo 4x200 el miércoles terminaron de consagrarlo dentro de la historia.
Sus dos oros elevaron la contabilidad personal a cinco en estos Juegos y 11 en las dos últimas ediciones. Superó de esta forma al “club de los nueve oros”, una selecta lista donde figuran algunos de los nombres más ilustres del deporte: Paavo Nurmi, Larissa Latynina, Mark Spitz y Carl Lewis.
Phelps busca tres títulos olímpicos más para superar los siete triunfos de Spitz en Múnich 72, una de las marcas más impresionantes en el palmarés de los Juegos.
En todo caso, ya protagonizó varios momentos que harán época. El más emotivo se produjo exactamente a las 10:23:02 de la mañana pequinesa (8:23 p. m. de Costa Rica), cuando tocó la pared y se convirtió en el atleta récord de los Juegos, con su victoria en 200 mariposa.
Y como si fuera rutinario, salió de la piscina y una hora más tarde estaba ganando otra vez.