Miami (EE. UU.). Un jurado dictaminó ayer que los cinco cinturones de campeón mundial de Roberto Mano de Piedra Durán, que compró un comerciante de la Florida, habían sido robados y que deben ser devueltos el panameño.
El jurado aceptó la explicación de Durán de que su cuñado, del que está distanciado, le robó los cintos de su residencia de Panamá en 1993 y los vendió sin su autorización.
Los cinturones, y otros objetos de la vivienda de Durán, fueron adquiridos por Luis González Báez, comerciante de muebles antiguos, quien adujo que Durán y su esposa habían autorizado su venta porque atravesaban por dificultades financieras.
"Pasaron 10 años desde que la familia Durán tuvo los cintos en su casa y ahora estamos más cerca de recuperarlos", expresó el abogado de Durán, Antonio González.
La esposa de Durán, Felicidad, derramó algunas lágrimas cuando se dio a conocer el veredicto. "Fue una gran emoción", declaró la hija de Durán, Irichelle.
González Báez no dijo si apelará el fallo. Si no lo hace, los cintos deberán ser restituidos a Durán en un mes.
González Báez indicó que pagó $3.000 por los cinturones y otros objetos de la casa de Durán.
Felicidad y su madre corroboraron la versión de Durán y dijeron que el hermano de Felicidad había mentido. Durante el juicio, Felicidad afirmó que le había hecho llegar algunos muebles a su hermano para que fuesen reparados, no vendidos.
Los cinturones están en poder de las autoridades desde 1995, cuando surgió la controversia en torno a quién era el propietario.
Durán declaró durante el juicio, pero regresó a Panamá y no estuvo presente al darse a conocer el veredicto.