Estar ausente de los últimos Juegos Olímpicos de Atenas 2004 fue una enorme frustración en su carrera deportiva, algo que nunca se le borrará de la mente.
Pero Winston Parks Tifet no se dejó vencer y siguió adelante para cumplir con dos sueños: ser papá hace dos meses y medio, y lograr la semana pasada su primer título en Europa, el del futbol ruso.
La felicidad por el nacimiento de su primogénito Xilon Jael vino acompañado con el título del Lokomotiv de Moscú, que le permitirá regresar el próximo año a la Liga de Campeones de Europa.
Winston regresó al país el sábado y confesó ayer a La Nación que le gustaría cambiar de ambiente –Italia, España o Francia–, pese a que le restan dos años de contrato con el club moscovita.
–Winston, ¿cómo valora este campeonato ruso, en apenas su segundo año en Europa?
–Es lo máximo. Es el primer título de mi carrera con un club y más porque es en Europa. Es otro sueño hecho realidad en mi vida.
–¿Y qué significa regresar a la Liga de Campeones?
–Es un motivación para cualquiera. Si tengo una buena participación en la Liga y hago goles y buenos partidos, se me pueden abrir otras puertas para seguir en Europa, que es lo que quiero.
–¿Hizo una buena campaña?
–La temporada no fue buena para mí. No jugué lo que quería, por lesiones y las convocatorias a la Selección. En lo poco que jugué hice asistencias y buenos partidos, que en su mayoría ganamos.
–¿Cómo fue la experiencia?
–Dura, por el cambio que tuve que hacer y los altibajos que tuve. Pero agradable porque me ayudó en mi carrera y he conocido a jugadores de gran calidad.
–¿Qué le ha dado el club?
–Tranquilidad y confianza. Me dieron un apartamento muy seguro y me pagan puntualmente. Me hacen sentirme como en casa. Eso me motiva para continuar ahí.
–¿Cómo es el futbol ruso?
–Ha subido bastante y es más competitivo, porque han llevado jugadores extranjeros de gran nivel futbolístico, pero aún no ha cogido suficiente fuerza para crecer.
–¿Cómo es Moscú?
–No es feo ni bonito. No es lindo para vivir, pero sí para visitarla. El futbol ruso no se sigue mucho en Moscú, porque allá son muy populares el hockey sobre hielo, el baloncesto y el voleibol.
–¿Es cierto que tiene chofer?
–Sí. Me dieron un vehículo y es muy peligroso conducir en Moscú. Por eso me pusieron un chofer a mí y a otros dos compañeros.
–¿Con quién se lleva mejor?
–Con el brasileño George Wagner y el nigeriano Obiorah.
–¿Cómo fue la adaptación?
–Lo difícil fue el frío y el lenguaje, que aún me cuesta mucho, ahí me la juego. Me quedan dos años más allá y si hay chance de ir a otro lado mejor, lo tomaría.
–¿Qué ofertas maneja?
–He hablado con mi representante (Stéfano Sgarlata) y estamos buscando opciones en clubes en Francia, Italia o España. También hay ofertas de Qatar, pero no me interesa ir por esos rumbos.
–¿Quiere salir de Rusia?
–No es eso. Pero si no tengo mucha participación en el club es bueno tener opciones en otro lado donde esté más tranquilo. A mí lo que me sirve es jugar más.
–De no concretarse nada, ¿cuándo debe volver a Rusia?
–Debo salir el 4 de enero, porque el 5 comienza la pretemporada. Voy a buscar la titularidad. Si logro la continuidad, quiero ser el goleador del Lokomotiv.