
Siete levantadores de pesas clasificados para los Juegos de Atenas 2004 dieron positivo a sustancias prohibidas en sus controles antidopaje, informó ayer el Comité Olímpico Internacional (COI).
Según la portavoz del COI, Giselle Davies, estos especialistas en halterofilia fueron sometidos a pruebas antidopaje que dieron positivo entre el 30 de julio pasado y su ingreso al torneo olímpico.
Un comunicado de la Federación Internacional de Halterofilia (FIH) identificó a los atletas implicados como el moldavo Viktor Chislean y el húngaro Zoltan Kecskes, entre los hombres, y a la turca Sule Sahbaz, la india Pratima Kumari Na y la marroquí Wafa Ammouri, entre las mujeres.
Un sexto atleta, el representante de Birmania, Nan Aye Khine, ya había sido expulsado de los Juegos tras haber dado positivo por esteroides anabolizantes durante uno de los controles.
Horas más tarde, el presidente de la FIH, Tamas Ajan, dijo en una conferencia de prensa que un sétimo atleta había incurrido en infracción a la reglamentación antidopaje y precisó que se trataba de una pesista de origen indio, pero rehusó a identificarla por el momento.
La deportista fue controlada positivo a un diurético empleado para perder peso, señaló.
Los siete han sido suspendidos de los Juegos Olímpicos hasta que se haya completado una investigación, manifestó un portavoz de la FIH.
“Esto es terrible (para nuestro deporte)”, subrayó el responsable de la FIH.
La mañana del miércoles, el húngaro Zoltan Kecskes, inscrito en la categoría de 69 kilos, no se presentó a la competencia debido a su presunto dopaje.
El martes, la marroquí Wafa Ammouri, controlada positiva antes de competir al día siguiente en la categoría de 63 kilos, regresó a Marruecos.
El domingo, la birmana Aye Khine Nan fue la primer pesista en ser obligada a regresar tras haber sido sometida a un control antidopaje que arrojó resultados positivos el 12 de agosto, 24 horas antes de la inauguración oficial de los Juegos.
Los primeros casos de dopaje en la halterofilia de las Olimpíadas fueron descubiertos en los Juegos de Montreal 1976, con dos medallistas expulsados, y pese a los estrictos controles antidopaje, tres búlgaros ganadores de medallas dieron positivo en los Juegos de Sidney 2000.
Dos de estos pesistas, los medallistas de oro Izabela Dragneva y Sevdalin Angelov, compiten en Atenas 2004 tras resucitar sus carreras deportivas luego de haber cumplido sus sanciones.
La halterofilia se ha visto afectada por escándalos de dopaje durante años y este deporte esperaba que los Juegos de Atenas mejorasen su imagen.
Cada levantador de pesas tiene que someterse a un control antes de participar en una competición.
La plaza para la halterofilia en el programa olímpico estuvo amenazada tras una ola de casos de dopaje hace cuatro años en los Juegos de Sidney.