Los jugadores tenían que volver a Asmara, la capital de Eritrea, el sábado tras la eliminación de su equipo de la Copa de la Cecafa, pero no aparecieron en el aeropuerto.
Posteriormente, fueron dados por desaparecidos, al haberse quedado en Nairobi con la intención de buscar asilo en Kenia, según la prensa local.
“Estoy muy triste por esta historia. No es bueno que desaparezcan jugadores porque da muy mala imagen de toda la región”, declaró Musonye.
“Tengo muy buenas relaciones con la Federación de Eritrea de Futbol, pero el gobierno eritreo tal vez no desee que sus jugadores compitan en futuros torneos por lo ocurrido”, advirtió el secretario general de la Cecafa.
No es la primera vez que deportistas de Eritrea se dan a la fuga para evitar volver a su país.
En mayo de 2006, cuatro futbolistas del Red Sea, equipo de futbol del país del este africano, que se encontraban en Kenia para disputar un encuentro con los campeones kenianos en partido de la Liga de Campeones de África de futbol, desaparecieron tras zafarse de la escolta guvernamental que les acompañaba.
Para evitar la tendencia evasiva de sus deportistas, el gobierno eritreo instauró una política en 2007 que obliga a todos los profesionales del deporte que abandonan el país a pagar 100.000 nakfa ($6.700, unos 4.500 euros) y a estar acompañados de oficiales gubernamentales en su desplazamiento.