Río de Janeiro. El brasileño Denilson de Oliveira, del Real Betis español, fue separado hoy de la selección sub'23 que se prepara para disputar una plaza para los Juegos Olímpicos de Sydney, informó hoy el entrenador del equipo, Wanderley Luxemburgo.
La baja se produjo a raíz de la presión del club andaluz para mantener en sus filas al capitán de la selección preolímpica en las próximas fechas de la Liga española, que coinciden con el desarrollo del torneo suramericano que otorgará dos plazas para los juegos de la vigésimo séptima Olimpiada.
Al comunicar hoy la separación de Denílson, cuyo sustituto será anunciado mañana, el seleccionador brasileño acusó al Real Betis de "radicalizar" su posición, al considerar que participar en el torneo Preolímpico es un "desmerecimiento para el atleta".
Denílson, de 22 años, había manifestado su intención de permanecer concentrado con la selección, a pesar del anuncio del presidente de su club, Manuel Ruiz Lopera de cancelar su contrato en caso de desacatar su decisión.
El directivo español exigió la presencia de Denílson para los próximos tres partidos del campeonato, amparado en los estatutos de la FIFA, que no consideran final de una competición un torneo Preoímpico, y con el argumento de que su participación es decisiva para los intereses del Betis.
El atacante brasileño se encontraba concentrado con el equipo en Londrina, la ciudad brasileña que servirá de sede para el Grupo A de de la competición, que completan Chile, Colombia, Ecuador y Venezuela.
El torneo Preolímpico suramericano se disputará del 18 de enero al 6 de febrero en Londrina y Cascavel, la otra ciudad del estado sureño de Paraná donde se producirán las eliminatorias del Grupo B entre argentinos, bolivianos, paraguayos, peruanos y uruguayos.
Indignado, Luxemburgo declaró durante una conferencia de prensa que el caso de Denílson obligará a los clubes y los empresarios de los jugadores a replantear los términos de los contratos.
El seleccionador citó como ejemplo del contrato del delantero Warley con el Udinese italiano en el que consta que debe ser liberado todas las veces que sea convocado por la selección brasileña.
"La selección tiene que ser privilegiada, pero el jugador no puede ser penalizado por servirla", manifestó.