El morbo no podía faltar este viernes durante la presentación de Paulo César Wanchope como nuevo entrenador del Club Sport Herediano.
Paulo fue recibido con un abrazo por el presidente del Team, Jafet Soto Molina. Ambos son figuras identificadas con el club, sin embargo, hace tres años, no tuvieron reparos en enfrascarse en una polémica con frases candentes que hasta la fecha se recuerdan.
Aquel 19 de febrero de 2023, luego de un partido entre Cartaginés y Herediano (1-0) en el estadio Rafael Fello Meza de Cartago, Paulo César expuso una serie de datos sobre las expulsiones de los rivales que enfrentaban al Herediano y aseguró que, “en 18 partidos, ocho adversarios habían terminado con uno o dos hombres menos por expulsión”.
Dos días después, Jafet le respondió a Wanchope con una frase contundente.
“Con el tema de lo que dijo Paulo, lo primero es que él debería ser más claro. Entiendo que su carrera como técnico no soporta un fracaso más”, dijo Soto.
Aquellos dimes y diretes parecían haber distanciado a ambas figuras del Herediano, hasta que esta semana se anunció el regreso de Wanchope al Team, algo impensable hasta hace poco.
Este viernes, la presencia de ambos frente a frente volvió a despertar la curiosidad sobre cómo era su relación. Los dos fueron claros en que los colores rojiamarillos los han unido desde hace muchos años y que entre ellos no hay rencores, al entender que son cosas del fútbol, o al menos así lo intentaron explicar.
Amigos y profesionales
El primero en aclarar la polémica de aquel febrero de 2023 fue Jafet Soto, quien explicó la trayectoria de ambos en el club y su amistad.
“A Paulo lo conozco desde hace 38 años. Somos heredianos, nacimos en esta casa y jugamos desde la época de moscos, con los mismos entrenadores y formadores. Solo le puedo decir a Paulo gracias por confiar en Fuerza Herediana”, comentó Soto.
El hoy jerarca florense admitió que en el fútbol pasa de todo, pero que entre ambos, a pesar de las diferencias, la amistad siempre ha prevalecido.
“Se dicen cosas o se han dicho cosas, pero cada uno defendiendo la acera que le toca. Pero eso no cambia el cariño, el respeto y el aprecio que le tengo a Paulo y a la familia Wanchope. Jugué con todos los Wanchope. La verdad es que hay una cercanía muy grande”, agregó Soto.
Más adelante, Jafet insistió: “En el fútbol hay códigos que Paulo y los que estamos en el fútbol conocemos, y esos códigos son en la cancha. Lo que pasa en la cancha se queda en la cancha y, aunque ustedes no lo crean, Paulo y yo tenemos mucho contacto por diferentes temas de fútbol. Hasta le he quedado mal con su programa”, añadió.
Paulo intervino en la conversación de Jafet con la prensa y, en tono serio, señaló: “Ahora sí tiene que ir”.
Wanchope y su profesionalismo
Por su parte, Paulo César, vestido ya con la jacket del Herediano, dejó clara su pasión por los colores rojiamarillos que defendió desde niño.
“Agradezco a Fuerza Herediana por esta gran oportunidad, a Jafet Soto por esta oportunidad de regresar al Herediano y no solo por regresar al Herediano, sino al campeón nacional. Eso es de mucho orgullo”, indicó Wanchope.
El exmundialista de Corea y Japón 2002 y Alemania 2006 recordó su pasado florense y el ligamen que lo une a una camiseta que portó en el pasado y al club al que regresa por tercera ocasión para sentarse en el banquillo.
“Los seres humanos somos complejos, pero si yo tuviera resentimiento, no estaría aquí sentado. Si tuviera resentimiento, no me hubieran llamado; es algo lógico. Pero como esto es así, lo que puedo decir es que los heredianos estamos juntos para lograr los objetivos, y es quedar campeones”, indicó Wanchope.
Paulo César validó las palabras de Jafet Soto al señalar que, cuando se está en otros clubes, siempre se va a pelear por la institución que se representa, aunque ese profesionalismo a veces enoje a los aficionados.
“Yo entiendo al aficionado y yo entiendo al Herediano. Entiendo la exigencia, entiendo que unos estén resentidos. Pero, como dijo Jafet Soto, somos profesionales y, cuando uno es profesional, uno defiende a muerte donde uno está, porque uno es profesional y quiere ganar. Como humanos decimos cosas que no debimos decir y, como humanos, no somos perfectos”, sentenció Wanchope.
