La mayor edición de la historia de la Copa Mundial inicia el jueves en México, lamentablemente sin Costa Rica. En el Estadio Ciudad de México se jugará el primero de los 104 partidos que se disputarán en 16 sedes repartidas en tres países distintos.
La fecha del 11 de junio marcará historia, como lo hizo hace 36 años. En aquel momento, un 11 de junio, pero de 1990, una desconocida Costa Rica saltó a la cancha para disputar su primera Copa del Mundo, para debutar en el Grupo C, donde sus rivales eran Brasil, Escocia y Suecia.
Tres adversarios temibles para un equipo desconocido y al que la prensa internacional le auguraba “lógicas” goleadas en contra.
Nadie o muy pocos en Europa sabían quién era la Selección de Costa Rica. El periódico inglés The Sun calificó al plantel nacional como un grupo de “panaderos y fabricantes de candelas de una república bananera”.
Esa tarde de verano italiano, en el Estadio Luigi Ferraris de Génova, los “bananeros”, que en realidad no lo eran, pero tampoco jugadores profesionales, salieron al terreno de juego y sorprendieron a Escocia y al mundo entero.

Juan Cayasso, al minuto 49, marcó el primer gol de Costa Rica en un Mundial mayor, el gol de la victoria frente a los escoceses, quienes en la fase previa al Mundial eliminaron a Francia y habían estado en las últimas cinco ediciones de la Copa del Mundo.
Óscar Ramírez combinó con Héctor Marchena; este avanzó con el balón, aprovechó que el “Machillo” se desmarcó y entró al área, y sirvió a Claudio Jara, quien de tacón dejó a Cayasso de cara a gol y no falló ante la salida del guardameta Jim Leighton.
“Fue una enorme vergüenza para Escocia. La afición había subestimado a Costa Rica porque no era un nombre de moda en el fútbol”, recordó Andy Roxburgh, quien fuera el técnico de los europeos, 24 años después, en una nota que publicó el diario escocés Herald Scotland.
Luis Gabelo Conejo, en el marco, fue una muralla: todo lo detenía, se lanzó, tapó, prácticamente voló y ahogó el grito de gol de los europeos, de un empate que nunca llegó.
Velibor “Bora” Milutinovic, quien dirigió con muy buen suceso a la Selección de México en el Mundial del 86, al llevarla al quinto partido, asumió la dirección técnica de la Tricolor. El estratega tomó el banquillo tico a solamente 90 días del debut en Italia 90.

Gaetano Pandolfo, periodista de La República, recordó en una publicación de hace un año en ese medio que asistió a Italia 90 y observó el juego contra Escocia en un palco, donde solo estaba un aficionado.
“Era un palco desierto del Luigi Ferraris en Génova, donde solo se encontraba un aficionado, fanático de la selección escocesa: Rod Stewart”, escribió Pandolfo.
Con más de 50 años de carrera ahora, ya en ese momento era una verdadera estrella del rock.
“Luis Gabelo Conejo empezó a atajar, Rod Stewart a sufrir y este columnista, asombrado, eufórico, extasiado, testigo de primera mano de la hazaña de aquellos héroes que habían cantado en la previa: ‘Lo daremos todo, en el Mundial, lo daremos todo”, resaltó Gaetano Pandolfo.
Costa Rica perdió por la mínima contra Brasil, le ganó a Suecia y clasificó a octavos de final. Los ticos fueron finalmente eliminados en Bari por la Checoslovaquia del tanque de 1,93 m Tomás Skuhravý, quien los despedazó con un hat-trick demoledor. A pesar de que el resultado final fue de 1-4, los ticos se fueron ovacionados del San Nicola, que tuvo una asistencia de 47.673 espectadores.
Y Escocia, ah, sí, el equipo de Rod Stewart, venció a Suecia, pero en la última fecha del Grupo C perdió ante los brasileños y terminó eliminado en el tercer lugar. Costa Rica avanzó con 4 puntos en la segunda posición, ya que en la última fecha se impuso a los suecos 2-1.

