
La Selección de Croacia llegará al Mundial de Alemania 2006 en silencio, sin grandes estrellas en su formación, pero con el recambio necesario para aspirar a una clasificación a los octavos de final.
La nueva generación de elementos no es para presumir, ni llega al nivel de las figuras que finalizaron en el tercer lugar en la edición de Francia 98, pero cuenta con solidez y un juego de conjunto consistente.
Los balcánicos ocuparon el primer lugar de su grupo europeo, invictos (siete triunfos en diez juegos) y por delante de Suecia, Bulgaria, Hungría e Islandia, y jugarán el Mundial por tercera vez seguida.
El seleccionador croata, Zlatko Kranjcar, asumió el cargo el 13 de julio del 2004 y desde entonces cambió el estilo que cultivaron sus predecesores, Mirko Jozic y Otto Baric, y en Alemania promete uno nuevo, jugando al ataque.
Su transformación a un futbol más ofensivo lo hizo con el deseo de mejorar la imagen que el equipo croata tuvo desde el retiro de su talentosa "generación de oro" de los Davor Suker, Zvonimir Boban, Robert Prosinecki, Alen Boksic, Robert Jarni y Aljosa Asanovic.
"Mi orientación es hacia la ofensiva, ya que quiero enriquecer nuestro estilo de juego. Sin embargo, al lado de las figuras creativas y ofensivas, tenemos jugadores disciplinados e intentarmos acoplar los dos dos tipos de futbolistas por el bien del resultado", redondeó Kranjcar, padre del ídolo croata y mejor jugador de la Liga local durante la temporada 2003-2004: Niko Kranjcar, de solo 21 años.
Croacia abrirá su participación en el Mundial el 13 de junio contra Brasil en Berlín; continuará el 18 de junio ante Japón, en Núremberg; y concluirá la primera fase el 22 de junio frente a Australia, en Stuttgart.
Nuevo talento. Más conservador que el seleccionado que fue al Mundial de Francia 98, el actual grupo de futbolistas croatas todavía puede provocar más de un problema a las selecciones "grandes".
"Nuestra fortaleza se encuentra, precisamente, en el juego de conjunto del equipo, a diferencia de 1998", sostuvo Zlatko Kranjcar.
Aunque no es un grupo tan cargado de estrellas como el de hace ocho años, la Croacia de Igor Tudor, Dario Simic, los hermanos Niko y Robert Kovac, Niko Kranjcar y Dado Prso puede propinar alguna sorpresa en la copa.
Prso, exjugador del Mónaco, es un goleador de peso que milita en el Glasgow Rangers escocés. A él se le une el sólido y potente Ivan Klasnic, del Werder Bremen alemán.
Los balcánicos se clasificaron para cinco de los últimos seis torneos que participaron, pese a que se incorporó a la FIFA apenas en 1992, un año después de independizarse de la antigua Yugoslavia. Viven un período de reestructuración que espera brinde resultados positivos al país en Alemania 2006.
Limitados, sin los recursos de antaño, su marcha imbatida en la la ronda eliminatoria les permite soñar de que avanzarán más lejos que su descalificación en la primera fase del 2002, en Japón y Corea del Sur.