
Lisboa (AFP). Portugal disputará sin su principal astro, el delantero Cristiano Ronaldo, el partido decisivo del miércoles en reducto propio contra Malta, por las eliminatorias europeas al Mundial de fútbol de 2010.
El jugador del Real Madrid fue hoy liberado del plantel portugués y autorizado a regresar a la capital española, luego de que se constatara que la lesión en el tobillo derecho de la que se resintió en el encuentro de anoche ante Hungría (3-0) en Lisboa no le permitirá estar en condiciones de juego en los próximos días.
"Tras el examen médico al que fue sometido, y en vista de la imposibilidad de rehabilitación del traumatismo que sufrió en el tobillo derecho, Cristiano Ronaldo fue liberado de los trabajos de la selección nacional", señala la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF) en una nota publicada hoy en su sitio oficial.
Hasta el momento no se suministró una previsión sobre el tiempo de recuperación que precisará Ronaldo, pero se estima en Lisboa que éste estará entre una y dos semanas.
Ronaldo tuvo que ser reemplazado anoche en el Estadio da Luz a los 26 minutos del partido en el que Portugal se impuso en Lisboa a Hungría por 3-0, resultado con el que ascendió al segundo lugar de la tabla de posiciones del Grupo 1.
Con este resultado, Portugal ahora depende sólo de sí mismo y tiene que vencer al débil conjunto de Malta en Guimaraes para asegurarse un lugar en el repechaje europeo.
Contra Hungría, Ronaldo se resintió, según se indicó oficialmente, del esguince de tobillo que sufrió la semana pasada en el triunfo del Real ante el Olympique de Marsella (3-0), por la Liga de Campeones de Europa.
Entretanto, el médico jefe de la selección portuguesa, Henrique Jones, aseguró que Ronaldo no fue "sacrificado" y que "entró al partido totalmente recuperado".
Según Jones, en la jugada del primer gol de los locales (en la que Ronaldo realizó un disparo cruzado en el minuto 17 y provocó un rebote del portero rival que fue aprovechado por Simao Sabrosa) "se resintió del esguince y por eso decidimos cuidarlo".
Debido a este esguince, Ronaldo había sentido dolores en el tobillo hasta el miércoles pasado y en los entrenamientos de los portugueses sólo el jueves había realizado los primeros movimientos con balón.