No se le puede pedir más a un equipo que generó al menos 14 ocasiones de gol y concretó 7. La victoria ante San Vicente es incuestionable. El plantel tricolor exhibió suficientes virtudes y algunos defectos, oportunos para consignar.
El problema fue el rival. Salvo su perfil caribeño (como Barbados), resultó poco útil como termómetro de lo que podrán hacer los muchachos el próximo domingo, a la hora de la verdad. Y, principalmente, cuando enfrentemos a Estados Unidos, nuestro segundo y durísimo escollo.
Sobre el tañer de las campanas, al cronista le corresponde establecer el equilibrio entre los haberes y las carencias que la Selección exhibe. Y a veces, buscar el pelo en la sopa. Aunque las cabezas del futbol no entiendan que aportar es señalar, denunciar, corregir entuertos. Así, cada quien en lo suyo. Y nosotros, a lo nuestro.
Certezas y lunares
Tras el fogueo de ayer quedó claro que Hárold Wallace corre con más claridad que Jervis Drummond por el carril derecho, y que en la fase de gestación por el mismo sector, primero Drummond y luego Hárold, no siempre encontraron a Walter Centeno en posición diáfana.
Hugo Madrigal demostró que quiere. Y que puede. En muchos tramos del primer lapso, ávido de balón y protagonismo, el brumoso le robó el mandado al Paté.
Por el corredor izquierdo, Austin Berry sabe lo que hace. En la punta derecha, Hernán Medford es clase y pantera. Y en la línea de fuego, la jerarquía de Paulo es cincel. ¡Paulo le pone, le pone, le pone!
En el transcurso del primer periodo, mientras los caribeños mantuvieron su sistema intacto, afloraron algunos defectos en el plantel de Gilson. La línea de zagueros no las tuvo todas consigo. Entre Víctor Cordero y los contenciones, Jeaustin Campos y Pablo Chinchilla, medió un espacio acéfalo. Eso se solucionó en el complemento, cuando ingresó Reynaldo Parks. Este hizo mejor pareja con Alexander Madrigal; ambos se acercaron más a Chinchilla y Campos y el cuarteto protegió mejor esa zona de riesgo, entre el círculo y la media luna.
Al 42', una buena evolución de Berry por la izquierda culminó con un centro medido a la cabeza de Paulo. Uno a cero.
Reynaldo Parks y Jafet Soto ingresaron en el complemento. Parks acuerpó las virtudes que ya apuntamos y Jafet se transformó en pulmón y artífice. Al 52', Soto inició un magnífico toma y dame con Wallace, quien ubicó a Medford y este sentenció el 2 a 0. La tercera conquista la elaboró Paulo y la concretó Hernán (56').
Mientras Costa Rica disfrutaba de la abundancia, un obús lejano del isleño Kendall Velox petrificó a Lonnis. 3 a 1, al 72'.
Medford colocó el 4 a 1, al 75'; Paulo rubricó con clase el quinto (76'); Rayner Robinson, el sexto... Y Jafet concluyó la tarde con su despliegue de sudor y talento (90').
Siete a uno. Poco por añadir; casi nada que cuestionar. Salvo la calidad del rival. Isla y sombra.
Lluvia en la red, tras el último fogueo. ¿Qué ocurrirá en Barbados?
¡Ojalá que llueva otra vez!